lunes, 22 de agosto de 2016

El extraño fenómeno de Stranger Things


Es sorprendente el fenómeno de recepción, tanto del público como de la crítica, de Stranger Things, la nueva serie de Netflix,. Tengo que admitir que todavía no terminé de verla. Al llegar al sexto capítulo, no se si por falta de interés o simple reacción a su tan masiva aceptación, dejé de verla.
El llamativo (o extraño) éxito de Stranger things amerita una reflexión y una breves palabras. Los suplementos y secciones de espectáculos de los principales diarios ya le han dedicado una crítica a esta serie. En todos los casos reconocen las referencias explícitas al cine de ciencia ficción y terror de los años 80, como  ET, Poltergeist, Alien, así como las películas de John Carpenter o Stephen King. Ese recurso ya de por sí garantiza una fórmula ganadora.
La crítica de Diego Mate para el suplemento Ñ reconoce que las series se están acercando más al cine que a la televisión y que se está produciendo un nuevo hábito de consumo, en parte por las nuevas plataformas como Netflix, que permiten ver series y películas en cualquier momento sin tener que esperar el momento especifico de su transmisión.
La crítica de Natalia Trzenko para La Nación señala que esta evocación de los 80 apela a cierta nostalgia, lo que no deja de ser un recurso efectivo. Además la historia del grupo de chicos que juegan en el sótano a los monstruos que deben salir a la realidad a enfrentar los riesgos de la vida real casi juega una función mítica del relato.
La crítica de Jose Bellas para Clarín es casi tan extraña como la serie. De esta se puede rescatar el gesto de que hay cosas más interesantes (como la muerte de un integrante de la banda Suicide) que Stranger Things.

Personalmente una cosa de esta serie que captó mi atención fue su "factura", casi como una torpe puesta en escena que permite ver el artificio que la sostiene. Como si se notara que estaba ambientada en los 80 porque resultara más barato recrear esa ambientación. Sentí que Stranger Things exprime al máximo -casi exageradamente- sus recursos. Como si el suspenso fuera casi fuera el resultado de una función catalítica -lo que vulgarmente se llama estirar la trama- que un genuino uso del tiempo narrativo.
Hay que reconocer cierto mérito a la originalidad de esta historia más allá de su estructura de relato arquetípico. Es cierto que tampoco vamos a ver nada nuevo en Stranger Things que no hayamos visto en las películas antes mencionadas, pero al menos hay alguna gracia en este remix.
Las criticas de Mate y Trzenko destacan las actuaciones especialmente las del reparto infantil. Es cierto que los chicos despiertan cierta ternura y simpatía, pero los adultos sin duda brindan muy buenas interpretaciones.
El reparto presenta algunas estrellas "vintage" como la ambientación temporal de la serie. Tiene algunas figuras reconocidas que hace tiempo no están en la pantalla ni han hecho algún trabajo importante. Eso tiene produce dos cosas. Por un lado da algo de categoría a la serie agregando alguna estrella de Hollywood (aunque sea desgastada) por un presupuesto razonable, y por otro, motiva a estos dar grandes actuaciones para recuperar la gloria perdida. Concretamente nos referimos Wynona Ryder y Matthew Modine. Wynona no se contiene y da una actuación casi al límite, lo que produce una conexión más profunda que la simpatía por los chicos. El otro actor que desempeña un papel importante es David Harbour (el sheriff), que quien viene siguiendo su trayectoria, sabe que tiene más hambre que un sociólogo por interpretar un rol protagónico, y aprovecha muy bien esta oportunidad. Aunque todos estos actores hacen un muy buen trabajo actoral, a mi juicio, Harbour le da mucha vida a su personaje, dándole el soporte -junto con Ryder- y credibilidad de una producción que se acerca a las grandes series tipo cinematográficas estrenadas recientemente.
Es cierto las series se acerca cada vez más al género cinematográfico. Pero más allá de todos los elementos de las películas de Hollywood que presenta Stranger Things, hay uno que falta: el valor de producción.
Claramente Stranger things no es -ni por cerca- Game of thrones. Tampoco nadie espera semejante despliegue. En ese sentido, ajustando las expectativas, Stranger things tiene sus méritos. Pero la enorme aceptación -al borde de la aclamación- excede una explicación basada en sus propias virtudes de producción.
Nelson Goodman en su obra "¿Cuando es arte?" se refiere al fenómeno contingente por el cual un artefacto estético en distintos momentos puede ser apreciado de distintas maneras por el publico, pudiendo pasar de ser de un objeto cotidiano a una obra de arte.
En ese sentido el público con su ovación se ha apropiado de Stranger things. Tal vez el juego de referencias explícitas que permite enmarcar esta serie en géneros cinematográficos fue recibido por el público como una genialidad.
Personalmente considero Stranger things la versión todo por dos pesos de ET.

La vida como proceso tecnológico

La vida como proceso tecnológico 

Publicado en la revista Regia #30 Abril 2016

Ilustración: Germán Bardo
 

La vida se encuentra en un momento de definición incierta sujeta a los saberes y prácticas de la genética e informática, a tal punto que su producción no se encuentra sujeta a ninguna necesidad biológica sino a la demanda de un mercado global. El organismo biológico ya no es el protagonista de la vida; la molécula, en especial la de ADN, se ha convertido en el principio fundamental en el que se basa y considera la existencia orgánica. El ADN, en tanto herramienta de transmisión de información genética como mecanismo genérico de la vida, fue reducido a un código, a una secuencia de información como la que utilizan las máquinas para funcionar.
La discusión sobre la vida hoy deja ver -por lo menos- tres problemas. En primer lugar, la reducción de la vida a una noción de información y su consideración a nivel molecular más que orgánico; en segundo lugar, el uso de la biotecnología para la creación de nuevas formas de vida y sus implicaciones bioéticas; y por último la asimilación de la vida a los procesos tecnológicos y el moldeado maquínico de las formas de vida.

La vida como proceso informático de transmisión genética
Richard Dawkins afirma que el gen de ADN se comporta de forma egoísta, compitiendo para preservarse mediante la transmisión de su información genética y estabilizando un rasgo dominante en una serie autoreplicante. El organismo biológico no sería más que el “vehículo”, un ensamblaje biológico, una máquina de supervivencia. Dawkins se refiere a los genes como “gangsters de Chicago” dispuestos a cualquier cosa por sobrevivir.
La cibernética -que devendría en la informática- como teoría general de la información proveyó un marco general de funcionamiento de los procesos de transmisión de datos que sentarían las bases de la biotecnología. Wiener en 1958 sostenía que “(…) no existe ninguna distinción absoluta entre el tipo de transmisión que utilizamos para enviar un telegrama de país a país y los tipos de transmisión que son posibles, por lo menos teóricamente, para transmitir un organismo vivo, tal como un ser humano”. Dentro de la misma corriente John Von Neumann introdujo el concepto de máquina autoreplicante describiendo los procesos tecnológicos de preservación del sistema mecánico por medio de su autoreplicación. Esta noción fue una de las que abrió el campo de la investigación en inteligencia artificial y los nuevos modelos biológicos basados en la información.
A mediados de los años 70 y desde la biología molecular, los científicos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela postularon en su obra Autopoiesis y cognición un esquema de organización de la vida basado en el modelo informático que no hacía referencia alguna a la transmisión genética. La autopoiesis se refiere a un proceso autónomo de organización biológica de la vida y la cognición al principio de unidad de la percepción entendida como un proceso de transmisión de información entre sus componentes biológicos para garantizar su integridad por medio de un sistema nervioso. Este esquema contribuyó a considerar nociones más “operacionales” de la vida que dieran cuenta de ella a partir de la observación del ejemplar o lo viviente de manera aislada. Se hace referencia a esta idea como la “noción de la vida de la NASA”, esto es, cómo distinguir en un viaje espacial si un objeto está vivo. El concepto de autopoiesis también influyó en la investigación sobre inteligencia artificial en el campo de la percepción y hasta en la sociología, dentro de la cual Niklas Luhmann adoptó la noción para describir los sistemas sociales como sistemas autopoiéticos complejos.
.Biotecnología, nuevas formas de vida, y dilemas bioéticos
La vida en tanto información implica que puede ser aislada, almacenada, reproducida, y recombinada creando nuevas formas de vida. La compañía química DuPont está realizando experimentos combinando información genética de oveja con la de araña para desarrollar nuevos materiales. Monsanto casi ha monopolizado el mercado agrícola de semillas para cultivo con sus nuevas variedades transgénicas modificadas (para sobrevivir al pesticida que la misma compañía produce), introduciendo información genética del agrotóxico en el ADN de la planta. Siguiendo esta línea, en 1996 se realizó por primera vez la clonación de un animal, la oveja Dolly, lo cual desencadenó especulaciones y controversia en torno a la clonación de seres humanos.
La genética auspiciaba por un lado un futuro prometedor para la ciencia, la medicina y la salud, y por el otro despertaba inquietudes bioéticas sobre la clonación humana y las consideraciones hacia los organismos vivientes desarrollados en condiciones de laboratorio para experimentación. El desarrollo de la genética y la biotecnología plantea cuestiones y dilemas que van desde la optimización de la salud y prolongación casi indefinida de la vida hasta el establecimiento de nuevas formas de eugenesia y la posibilidad de la clonación humana utilizando células madres como fuente de “repuestos” orgánicos para trasplantes por enfermedades o accidentes. Esta misma cuestión fue ilustrada en 2005 en la película “La isla” protagonizada por Ewan McGregor y Scarlett Johansson.
La cuestión subyacente que no se puede ignorar es el aspecto económico. La biotecnología es una consecuencia mercadotécnica de la utilización de la tecnología para la maximización del rendimiento de la producción de alimento. La genética ha transformado a la industria alimentaria al configurar su lógica según las demandas del mercado mundial y las condiciones tecnológicas disponibles.
La recombinación de información genética es considerada una forma de propiedad intelectual. Esto significa que la propiedad sobre lo viviente se ejerce ya no sobre una población o un conjunto de ejemplares sino sobre una especie y su información genética más allá de los individuos particulares. Monsanto, por ejemplo, comercializa sus semillas por medio de contratos de licencia de uso de su información genética como si fuera un software.

Control y moldeado informático de las formas de vida
De manera similar a la concepción genética de la vida como un proceso informático de una máquina digital, las neurociencias consideran a lo viviente como un proceso de transmisión de información molecular a través de un sistema nervioso. La expresión “el cerebro es como una computadora” es el más claro ejemplo de esto. Las neurociencias han proporcionado un modelo para pensar la inteligencia artificial y nuevas formas de vida post-orgánicas o sintéticas.
A comienzos del siglo XX la biología molecular postuló los principios de materia y memoria. Las partículas orgánicas registran una memoria “del pasado en el presente grabando un mensaje para el futuro”: esto dio lugar a especulaciones sobre la preservación de la vida mediante el almacenamiento de la información del cerebro en dispositivos de memoria digital. De la misma forma que surgieron las preguntas sobre la posibilidad de que las máquinas funcionen como seres humanos, aparecieron interrogantes sobre si el ser humano se ha vuelto o no progresivamente una máquina.
El sistema nervioso es el encargado de grabar en la memoria celular la información obtenida de los receptores neuronales, lo que se traduce en la posibilidad de modelar formas de vida orgánicas a nivel molecular por medio de la transmisión de información en forma de estímulos a las neuronas. Una manera sencilla de ilustrar esto es con el ejemplo de los criaderos industriales de pollos: allí se alteran los procesos metabólicos del animal simulando las condiciones de luz y oscuridad como también los patrones de alimentación, como estímulos nerviosos que graban en la memoria biológica una forma de vida orgánica asimilada a un proceso tecnológico.
El filósofo italiano contemporáneo Maurizio Lazzarato habla de noopolítica, una forma de control que moldea las formas de vida por medio de la transmisión directa al cerebro y a distancia de información inmaterial. Esto genera una forma de obediencia que en vez de estar motivada por una amenaza disciplinaria externa surge como una necesidad interior que responde a una memoria celular como destino biológico prefijado por el organismo. En esta misma línea Franco “Bifo” Berardi y Byung-Chul Han plantean el paradigma de la enfermedad mental como nuevo modelo de la salud basado en la “violencia neuronal”, resultado del exceso de información digital que se transmite sobre los delicados receptores neuronales. Esto sugiere que los medios de comunicación y tecnologías de la información operan como mecanismos que gobiernan los aspectos de la vida a nivel molecular como un proceso tecnológico de una máquina digital.

El umbral inestable de la vida entre la máquina y lo humano
La pregunta sobre la vida como problema científico es relativamente reciente, y ha mantenido una frontera móvil entre lo vivo y lo inanimado, lo animal y lo humano, y la consideración de lo viviente. El actual desarrollo científico -en especial en los campos de la biogenética y la informática- ha provocado una creciente intervención de procesos tecnológicos sobre la vida biológica que hacen ya indistinguible la diferencia entre la máquina y el humano. La vida ya no es considerada a partir de la experiencia biológica del organismo sino a partir del proceso de transmisión información genética a nivel molecular. La dimensión esencial de la vida se encontraría en el ADN y el registro de información genética codificada en sus cadenas de proteínas y ácido ribonucleico. La vida se ha desplazado de su centro del organismo viviente a la noción de mecanismo informático a nivel molecular. Lo viviente sería casi una exterioridad de la actividad genética en tanto la vida misma.
La genética y la informática han establecido nuevas tecnologías para la producción y control de la vida como forma de valor económico. Sin embargo, es imposible ignorar que la historia del hombre está íntimamente relacionada con la de sus artefactos y herramientas. ¿Cuál sería entonces la época que definiría ese momento? ¿Acaso la segunda mitad del siglo XIX, como sostienen los amish y menonitas? ¿O la era paleozoica, como proponen algunas dietas? ¿Acaso las máquinas se convierten cada día más en componentes humano, ya sea por medio de prótesis, dispositivos de “ayuda” mecánicos y electrónicos de todo tipo? ¿O, por el contrario, el humano se ha transformado paulatinamente en una máquina in-humana?
Entre la fobia y la fascinación alienada hacia la tecnología no se puede dejar de reconocer dos cuestiones que presenta la vida en sus condiciones de producción tecnológica a nivel molecular. En primer lugar, vale observar el establecimiento de nuevos principios de valoración de la vida en función de su generación económica. En segundo lugar, es evidente que la vida ha trascendido las fronteras de la biología y que nos encontramos ante la emergencia de nuevas formas de vida biológicas y sintéticas que han hecho obsoleta la distinción entre “natural” y “artificial”.
El temor a que las máquinas dominen a los humanos, reflejado en películas como Terminator, es falaz. Si una rebelión de las máquinas fuera posible, ya hubiera sucedido. En tal caso, seríamos ahora -como lo fuimos siempre- un dispositivo tecnológico, uno de los componentes de una máquina humana.

domingo, 14 de agosto de 2016

Hardcore Henry: Un acontecimiento cinematográfico

Cuando se estrenó Jurassic Park en 1993 hubo una sensación de que algo había cambiado en el cine. Cuando esa película logró darle vida a los dinosaurios sentimos que arte cinematográfico ya no tenía límites. Y de alguna manera fue así. A partir de entonces aparecieron películas que antes hubiera sido imposible realizarse. La innovación tecnológica de la animación digital, en algún sentido, transformó el cine, o al menos cierto cine. El genero fantástico y de ciencia ficción (entre otros) logró construir mundos más allá de nuestra imaginación.
En ese sentido la película de Spielberg marcó un acontecimiento en la historia del cine.
Algo similar sucedió con la película Harcore Henry del director ruso Ilya Naishuller estrenada en 2015. Aunque los efectos visuales de este film son impresionantes, este no sería su aspecto cinematográfico más novedoso. Lo original de esta película es que está filmada completamente en un plano subjetivo en primera persona. Esto es, toda la película se ve a través de los ojos del protagonista en un larguísimo plano-secuencias con muy pocos cortes (en los que el personaje pierde el conocimiento). Es decir, nunca se ve al protagonista de cuerpo entero, sino solo sus brazos y piernas. El personaje tampoco habla y por eso tampoco se escucha su voz.
Películas como el "Proyecto Blairwitch" (1999) experimentaron con este punto de vista. Sin embargo en ese caso la mirada se establece en la cámara portátil que mediatiza el punta de vista de los protagonistas. En "Hardcore Henry" vemos la acción directamente a través de los ojos de su protagonista.
Este punto de vista remite a la perspectiva de un video juego. Los video games tampoco son una novedad para el cine. El juego "Final fantasy" fué llevado a la pantalla grande en una película de animación en el 2001, y recientemente se estrenó el film "Warcraft" basado en la saga con el mismo nombre. Pero estas películas, más allá de la animación y efectos especiales, mantienen un lenguaje cinematográfico convencional.
Harcore Henry no está basada en ningún video game sin embargo utiliza el punto de vista de los juegos de acción en primera persona como el legendario "Doom" y el más reciente "Call of duty", por mencionar dos ejemplos de este ya establecido género.
Al mismo tiempo la acción y el argumento de esta películas son más propios de los video juegos que del mismo cine. La trama de Hardcore Henry podría ser la misma que la del juego "Donkey Kong" de Nintendo donde se debe atravesar una serie de obstáculos y superar desafíos en distintos niveles para rescatar a la doncella de las garras del villano. En ese sentido el argumento es muy genérico y la narrativa muy lineal.
Los elementos que contribuyen a la trama son la dama -con quien Henry tiene un vínculo romántico-, el Villano con super-poderes, y su amigo Jimmy, quien muere repetidas veces a lo largo de la película y revive encarnando distintos caracteres. Estos tres personajes aportan distintos elementos como romance, conflicto, y humor, a la película.
En ese sentido, hay que admitir, el argumento no plantea gran atractivo narrativo. Los núcleos del relato están dados por las distintas situaciones que tiene que atravesar el protagonista.
Esta es una película de ciencia ficción y acción. Henry es una suerte de cyborg con prótesis artificiales que le brindan capacidades sobrehumanas. No hay nada original en esto. Este personaje se asemeja mucho a Robocop y presenta algunos conflictos internos en relación a la memoria e identidad como los del protagonista de esa película.
El villano, el líder de una poderosa corporación criminal, posee poderes telequinéticos, y cuenta con enormes recursos, hombres y tecnología. El personaje femenino es la científica que diseñó y ensambló el cuerpo mecánico, y con quien, al parecer, Henry estuvo casado. Jimmy, el compañero de Henry, interpretado por el actor sudafricano Sharlto Copley (quien suele participar en las películas del director Neill Blomkamp, como "Sector 9" (2009) y "Elysium" (2013)) cumple una función narrativa y de alivio humorístico, siendo uno de los pocos personajes que despliega atributos actorales.
La película cuenta con un cameo de Tim Roth, que por más de interpretar un papel muy menor, no deja de brindar una gran actuación.
Este es el primer largometraje del director Ilya Naishuller, quien cuenta con experiencia escribiendo videojuegos. No se destaca tanto por dotes dramáticos, narrativos, ó su trabajo con los actores, como por su pericia técnica en los efectos especiales y crear secuencias de acción impresionantes.
La película se desarrolla en la ciudad de Moscú y sus alrededores, lo que brinda cierto atractivo extra. El fondo aporta a la narración el elemento contextual de la idiosincrasia rusa, algo muy poco común en el cine de este género.
La acción se desarrolla en el presente o un futuro muy cercano. Sin embargo el argumento se sostiene en una tecnología que no guarda coherencia con la realidad presente en la que se desarrolla la historia.
El elemento principal y gran atractivo de la película es la acción experimentada en primera persona. 90 minutos ininterrumpidos de acción y violencia nunca antes vista. Esto ofrece cierta originalidad, en relación al cine, más propia de los video juegos, donde se suele exagerar la acción. Henry cuenta con un impresionante arsenal asegura un gran despliegue explosivo.
La linealidad argumentativa no implica un relato estático. Las situaciones y espacios que transita la película son muy diversos, lo que brinda cierto flujo de la historia. Las distintas escenas modulan una acción continua casi sin cortes. La historia cumple con los tres momentos fundamentales del relato -la introducción, un intermetzo, y el final- típico de los video juegos.

Esta película constituye un acontecimiento cinematográfico no tanto por su valor artístico en un sentido estrictamente estético, sino por llevar al cine un nuevo lenguaje, el de los video juegos. La propuesta para el espectador no es ver una película sino jugar un juego. Es una invitación a experimentar la acción en primera persona.
La gran virtud de Hardcore Henry es forzar los recursos expresivos del cine hasta su límite proponiendo una situación enunciativa propia de otro medio. La transposición del lenguaje del video game al cine propone un desplazamiento de la imagen, sustituyéndola por la experiencia. Propone al cine un nuevo funcionamiento, un nuevo acople subjetivo.
Podríamos pensar esta película como una clase de cine experimental. Pero nadie consideraría Hardcore Henry como un film de Goddard, aunque posea elementos de la nouvelle vague, y hasta tenga algunas reminicencias con "Alphaville" (1965), que es también una película de ciencia ficción con escenas de violencia. Salvando las distancias, ambos films proponen una experimentación de los recursos expresivos del cine.
Theodor Adorno escribe sobre la música de tonal de Schönberg con gran admiración, aunque reconoce, que en el fondo su obra, en sentido estético, puede no ser bella. Sin embargo su valor reside en el horizonte que posibilita. De la misma manera, y por esta razón, Hardcore Henry representa un acontecimiento cinematográfico. Esta película ha abierto al cine una nueva puerta para la hibridación de géneros y lenguajes.

Más allá de esta reflexión y valoración de la película no deja de ser una película para el gran público. Una fuente de entretenimiento más que de contemplación estética. Tal vez un público entusiasta de los video juegos valore esta película de otra manera que el resto de los espectadores y la crítica.

Considerando el género -una película de acción- la historia y el argumento no es mucho peor que el de grandes éxitos de taquilla. Es una película original con gran atractivo visual y tiene el plus de no ser una película de Hollywood.

Trailer


 Opening Credits

El hiper-realismo de Reisha Perlmutter

Reisha Perlmutter es una artista contemporánea norteamericana que se dedica a la pintura hiper-realista. Su serie Aqua retrata con precisión fotográfica imágenes de mujeres en el agua. Perlmutter logra recrear las texturas y la luz de los cuerpos y rostros sumergidos en el agua. El minucioso cuidado del detalle pone en evidencia la gran destreza técnica de esta artista. En esta obra presenta figuras de una sensualidad etérea. 
Este tipo de pintura, que según Terry Smith podríamos clasificar como "retro-sensacionalista" utiliza un lenguaje más propio de la fotografía. Alejándose de los estilos modernos -como el impresionismo, expresionismo, y abstracto- se remonta a una pintura renacentista. Perlmutter reinterpreta la pintura barroca actualizando su temática en la figura femenina.
Su obra consta de otras dos series -Terra y Corpus- en las que explora las temáticas del cuerpo, la belleza natural y los elementos a través de distintos estilos. Terra consta de pinturas impresionistas de cuerpos femeninos sumergidos en vegetación, y Corpus detalles de rostros masculinos en estilo expresionista.
Realizó estudios de arte en Chicago, Nueva York y Paris. Su primer exposición fue en 2012 en Florida, su estado natal. Desde entonces está ganando reconocimiento en los Estados Unidos. Realizó
Perlmutter es una artista versátil, gran poder expresivo y destreza técnica con una prometedora carrera por delante.











reishaperlmutter.com/

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El arte lumínico de Stephen Knapp

Stephen Knapp es un reconocido artista contemporáneo con más de 30 años de trayectoria que utiliza la luz como recurso expresivo en su obra. Inventor de lo que denomina "lightpaintings", utiliza el reflejo de la luz  para crear pinturas. Por medio de estructuras y paneles de vidrio y otros materiales proyecta luz sobre distintas superficies creando formas y colores que lucen como pinturas abstractas. El artista define su obra como instalaciones a base de luz. Combina elementos de la pintura, la escultura, y la arquitectura para realizar composiciones multidimensionales. La radiación de la luz genera pinturas intangibles que juegan con la percepción del espectador.
Su obra ha sido expuesta en renombrados museos y forma parte de importantes colecciones privadas y corporativas.










lightpaintings.com

Diferenciado la política de la economía por medio de Seinfeld

Una vez alguien me decía que la finalidad de la política era la economía. Que la función del gobierno era estimularla. Ya decía Alain Badiou que la política era difícil de distinguir debido a que la economía había acaparado todo.
Sin embargo los griegos no podían ser tan ingenuos para asignar dos nombres a la misma cosa. Ellos distinguían la economía de la política. La oikonomía (economía) se refería a la administración doméstica, mientras que la política se ocupaba de la administración del Estado. En ese sentido la economía se suscribe a un espacio privado, mientras que la política a un espacio público.
Muchos siglos más tardes, con el advenimiento de la modernidad, surge la economía política como una disciplina encargada del estudio de los procesos agregados de producción y generación de valor de las naciones. La noción moderna de economía (como de la política) está emparentada con la aparición del Estado nación. El gobierno adquiere un papel fundamental en la creación de los mercados nacionales y establecimiento de una comunidad. La razón de Estado adjudicó al gobierno la responsabilidad de garantizar las condiciones materiales de la vida de un pueblo. Por otro lado, el liberalismo, sentó las bases para la creación de una nueva lógica, más allá del ordenamiento jurídico, para regular las relaciones de producción e intercambio de una comunidad.
Una obra que podríamos considerar para pensar esta relación entre política y economía -más que "El capital" de Marx- es "El nacimiento de la biopolítica" de Michel Foucault. El concepto de gubernamentalidad que propone Foucault hace referencia a la relación entre economía y política en un sentido singular. Esta lógica propone un dislocamiento de las relaciones de poder en el que existe un traspaso (acaso una inversión) del ejercicio del gobierno del Estado a la sociedad civil. 
Evitando entrar en mayores detalles en relación a la obra de Foucault (que amerita un análisis y reflexión más profunda que nos desviaría de nuestra finalidad) podríamos decir que la modernidad complejiza la relación entre economía y política, y la formas en las que opera el poder.
La economía y la política son dos sistemas de solidaridad bien distintos. Uno opera a través de la necesidad y otro a través de la afinidad. Es decir, son lógicas bien distintas que generan ordenamientos diferentes. Podríamos decir que la política opera por medio del principio de amigo-enemigo (que propone Carl Schmitt), mientras que la economía por medio del principio de oferta y demanda (según los economistas liberales clásicos). Esto, más que de forma jerarquica, se puede pensar como ordenes separados. En ese sentido, la política, más que contribuir con la generación de oferta y demanda, se ocuparía de establecer los límites de la comunidad y regular sus conflictos interiores. La economía tampoco se ocuparía de crear afinidades (en términos de amigos y enemigos) sino satisfacer necesidades.
Estos ordenes, más que asimilables, son incompatibles. Podríamos reconocer cierta genialidad en el planteo de Foucault sobre como la economía extiende una forma de ejercicio del poder por fuera del ámbito estatal a través de la sociedad civil. La economía establece un tipo de solidaridad, que más allá de las afinidades, establece una clase de "lazo social". Esto también se puede pensar como los tipos de solidaridad (orgánica y mecánica) que propone Durkheim.
Nadie deja de comprarle algo a alguien porque no le simpatiza o comparte un vínculo afectivo o no tener la misma ideología. En ese sentido la economía establece un orden -y utiliza distintos medios disciplinarios- que la política. Uno no deja de comprarle al panadero (en especial si sus medialunas son buenas) por no estar de acuerdo políticamente con él.
Aquí es donde el sitcom Seinfeld puede ayudar a ilustrar esta cuestión. En un capitulo de esa serie aparece un personaje llamado "the soup nazi" (ó el nazi de la sopa). Este sujeto tiene un negocio donde vende sopas. Este personaje es una persona autoritaria y un ser despreciable. Sin embargo su sopa es tan buena que todos aceptan sumisamente someterse a su reino de terror para conseguirla. 
En este esquema, la relación de afinidad entre los protagonistas (Jerry, Elaine, George, y Kramer) es del orden de lo político, y están juntos por un lazo de solidaridad basado en la amistad. La relación (de solidaridad orgánica) con el "nazi de la sopa" se basa en la necesidad.
Como conclusión, volviendo a lo que me decía ese amigo, respecto a la finalidad de la política en relación a política, podríamos decir lo contrario. Es decir, más que la finalidad de la política es la economía, la finalidad de economía es la política. O parafraseando con un juego de palabras el principio de Klawsewitz que sostiene que "la guerra es la política por otros medios", podríamos decir que "la economía es la política por otros medios".


sábado, 18 de junio de 2016

Los representantes de la vieja guardia de la música: 4 bandas espectaculares

Los representantes de la vieja guardia de la música: 
4 bandas espectaculares

Claramente no son vanguardias, sino guardias musicales, géneros populares "inferiores", caracterizados por un espíritu de rebeldía y resistencia como el punk rock, el metal, y todo lo que está en el medio.
Hace tiempo se preconiza la muerte del punk y del metal. Sin duda fueron domesticados, porque cualquier cortina musical de un canal de deporte (por mencionar un ejemplo) usa musica con estilo metalera; y cualquier banda de Radio Disney tiene un sonido punkito. Tal vez, como en la canción de MD.45 (una bandita que formó Dave Mustaine en 1996) llegó el día en que la música murió. Un poco se siente que la "música está un poco muerta", que "no hay nada nuevo". Incluso que aunque hayan muchas banditas ninguna logra destacarse ni aportar nada nuevo al género.

Dicho esto, permitan exponer un argumento en contra a esta idea. Hay cosas nuevas en los géneros punk y metal que valen la pena ser escuchadas. Los cuatro casos aquí presentados brindan evidencia que esto es así.
El criterio que nos interesa utilizar para este plantea se basa en parte en la "defensa de los ismos" de Adorno a favor de los estilos y escuelas estéticas, como contribuciones colectivas de producción artística, y parámetros para establecer la destreza y creatividad de los artistas dentro de ciertos rasgos estilísticos.
Aquí nos interesaría entonces considerar cuatro bandas que por un lado reviven las nociones estéticas de los estilos punk y metal actualizando contemporáneamente su sonido. Es decir, estas bandas tienen un sonido muy reciente, y al mismo tiempo, de manera singular, suenan como bandas clásicas de punk rock y metal.

#1. Radkey

Radkey es un trio compuesto por tres chicos afro-americanos de Missouri que tocan un punk  con reminicencias del rock de los 70 de bandas como Ramones, Bad Brains, Led Zeppeling, y Black Sabbath. En su música también hay ecos más recientes como Corrosion of Conformity y The White Stripes.
Estos chicos combinan la furia desenfrenada del punk con un excelente nivel de ejecución de sus instrumentos, lo que les permite interpretar sofisticadas composiciones que sacan lo mejor de sus canciones con sus arreglos.
En 2011 Radkey fué telonera de la legendaria Fishbone, dándoles lugar y ciculación en el circuito musical del sur de los Estados Unidos.
Este año se presentó en el programa de televisión "Random Acts" su video "Glore" que presenta una animación que permite acceder a la música de Radkey como una alucinación lisérgica.
Esta aparición en Random Acts le da un recepción "Avant-garde" lo que hace más interesante a esta banda de tres hermanos de color de un estado del sur de los Estados Unidos tocando música de blancos (mejor que ellos).
Radkey recupera lo que Elvis Presley le robó al rock and roll.


Radkey "Glore"

#2 Iron Regan

Iron Regan es una banda formada en el 2012 y que lanzó su primer disco en el 2014 con el que alcanzó el Billboard 200. Su sello Rlapse Records se mantiene como una disquera independiente especializada en el género que se ha logrado establecer desde su fundación en 1990. La inclusión de Iron Regan en el catálogo (junto a bandas como The Dillinger escape plan) de Relapse Records ayudó a validar la esta agrupación establecida por integrantes de bandas con cierta trayectoria como Municipal Waste y Cannibal Corpse, entre otras.
La música de Iron Regan es una mezcla del sonido thrash cross-over de los años 90 como el de bandas como Nuclear Assaul, Exodus. Logran recrear esa música sin que su gesto sea captado como un movimiento retro (que en el fondo, un poco lo es).
Si pudieramos considerar que en Oasis hay un retorno a los Beatles, en Iron Reagan hay un retorno al primer Metallica. Iron Reagan trae un recuerdo, como el olor de las magdalenas que despierta el recuerdo de la infancia en la narración de Proust, su sonido recuerda el momento de juventud cuando escuchaste por primera vez Metallica.


Iron Reagan "Miserable failure"

#3 Take Offense

Viendo las "New York Hardcore Chronicles" de Stone Films, en las que le hacen diez preguntas a los protagonistas del NYHC, le preguntan a Lou Koller de Sick of it all cual es la mejor nueva banda de hardcore, y a este no le sale el nombre, no se lo acuerdo, pero dice, "esa banda de Californa", "esa banda que suena como Suicidal", "ah! no me sale el nombre, pero son buenísimos!". El nombre me vino a la mente en seguida: Take Offense. Pero sabía ese nombre porque todos los entrevistados habían respondido lo mismo: Take Offense. Por eso cuando le preguntaron a Koller ya sabía a que se refería.
En ese sentido son una banda de jovenes californianos que se han ganado el respeto y reconocimientos de los padrinos de New York.
Por otro lado identificaron mucho la banda a Suicidal Tendencies casi como marcando un estilo de metal cross-over típico californiano. La verdad que Take Offense suena un poco como Suicidal, con sus arreglos a dos guitarras y una voz entre susurroza con coros gritados.

Take Offense "T.O. Zone"

#4 Title Fight

Title Fight es una banda de punk indy rock formada en 2003. Cuentan con tres discos de estudio y varios EPs. Su sonido va desde el punk al rock inglés y podríamos encontrar entre sus influencias desde Gorilla Biscuits a Weezer y Pixies. Lo bueno de Title Fight es que son jovenes interpretando un estilo musical de jovenes, lo que les permite canalizar muy productivamente su energía.


Title Fight "Symetry"

Estas cuatro bandas son un ejemplo de algo de lo bueno en el punk y el metal reciente.

miércoles, 20 de abril de 2016

Eramos tan pobres que leíamos el blog de Bruno Bauer

Casi con el humor de Bruno Bauer -el personaje de twitter (@bauerbrun), no el filósofo alemán- podríamos decir que nos hemos vuelto tan pobres que ya en vez de leer revistas leemos blogs. En especial el desopilante Realismo Socialista donde se consigue resumir los debates progresistas comenzados a mediados del siglo XIX realizando comentarios agudos sobre nuestra realidad actual. El blog combina formatos y géneros como los de la historieta, el humor, la teoría social, la crítica y sátira política. Con un tono similar -aunque con una densidad teórica mucho más rica- a la Revista Barcelona, Bruno Bauer consigue ilustrar las formas particulares que adoptan en nuestro tiempo viejos problemas filosóficos abordados por los intelectuales de su época mostrando muchas veces en esas comparaciones los cambios y continuidades de los últimos casi 150 años. Consigue señalar los ecos de ese pensamiento idealista utópico que persiste en los discursos actuales sobre la política y la sociedad. Su crítica plantea el anacronismo de un pensamiento del futuro estancado en su pasado.
El estilo del blog se caracteriza por su sencillez, simpleza narrativa, e ilustración ingeniosa e iconográfica. Logra resolver muy bien el cruce entre géneros literarios mayores y menos jugando con "lo culto" (o ilustrado) y "lo popular" (la barbarie), lo serio y lo gracioso, lo adulto y lo infantil, lo simple y lo complicado. Lectura para el público en general y los cientistas sociales en particular. Este último podrá apreciar la habilidad de Bruno Bauer para caracterizar ideas, conceptos, teorías, y discursos, mediante sus dibujos como si fueran instantáneas de una época. 
Su humor utiliza algunos lugares e imágenes comunes mostrando su obscenidad con un poco de exageración y sutileza (también comparable a Eameo). Se podría decir que hace una suerte de humor académico planteando de forma irónica debates filosóficos modernos. Puede ser más instructivo que un manual y sin duda aconsejable para los alumnos universitarios, en especial los de ciencias sociales y filosofía y letras de la UBA, que son parodiados con cierta frecuencia en el blog. Es como si Capusotto hubiera ido a la facultad y captado con esa misma gracias los rasgos de los personajes de ese mundillo.
Solo podemos señalar su talento para hacernos reir en su blog apelando a nuestra inteligencia de forma breve y sencilla. Bruno Bauer logra decir mucho con poco.

martes, 19 de abril de 2016

La historia se repite las dos veces como tragedia

Tal vez haya algo del humor alemán que se nos pierde en la traducción de Marx y Hegel. La muerte de los 5 jóvenes el fin de semana pasada en la fiesta Time Warp tiene alguna resonancia con la tragedia de Cromagnon. Lo que podemos rescatar de la frase de Hegel que "la historia se repite, la primera vez como tragedia, la segunda como comedia" -a pesar que en ambos casos se repite la tragedia- es la insistencia sobre lo mismo pero de forma distinta. No sin ser polémicos hasta podríamos considerar que este último caso es un poco una caricatura de cromagnon, porque habiendo ya sufrido una catástrofe es un poco obsceno volver a encontrarnos con la fatalidad.
En ese sentido hay similitudes y diferencias entre las catástrofes de Time Warp y Cromagnon. En ambos casos murieron personas que asistieron a un espectáculo de entretenimiento. En ambos casos la catástrofe fue una combinación de irresponsabilidad privada e incompetencia pública. Sin duda estas responsabilidades están distribuidas según la culpa y obligaciones de cada una de las partes en cada competencia. En el caso de Cromagnon por lo menos tenemos un fallo de la justicia (eufemismo de ley) por el cual se condenó a Omar Chaban -dueño del boliche-; la banda callejeros; y se destituyó al entonces jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires Nestor Ibarra. Esta claro que nadie se quedó conforme con el resultado y evidentemente esa pena no fue suficiente castigo para que la tragedia no volviera a suceder.
Lo que señala el aforismo de Hegel y los mismos acontecimientos es que los hechos no responden tanto a sus protagonistas sino a una estructura subyacente -de codicia inescrupulosa de empresarios (lícitos o ilícitos) y complaciente complicidad de funcionarios (corruptos y "honestos"). Como si los hombres fuera víctimas de sus circunstancias y las peores víctimas siempre son las fatales. Y que detrás de cada gran pérdida hubiera una gran ganancia.
Por suerte los medios en sus ansias de explotar esta tragedia -y el formato televisivo de panel que autoriza cualquier voz- brindó además de sus opiniones editoriales interesadas los testimonios de los involucrados y evidencias sobre la situación como para poder realizar un juicio independiente y poder encontrar las diferencias y similitudes de Cromagnon y la Time Warp.
En ambos casos hay un factor desencadenante -como fueron las bengalas y las pastillas adulteradas- agravado por la negligencia y la devaluación de la vida en general. La motivación de los dealers que vendían pastillas de "Superman" en la Time Warp de Costa Salguero no sería la misma de quienes tiraron las bengalas en Cromagnon. En ambos casos hay cierta inconsciencia y secreto goce por poner en peligro a otros. Pero hay un elemento de beneficio personal y explotación económica en el caso de la venta de drogas que lo hace menos impersonal pero no por eso menos interesado. Al igual que en Cromagnon también es muy probable que estos culpables queden libre.
Sin duda es el consumo de estas pastillas, de otras drogas, la combinación de sustancias, y lo que corresponda en el caso de cada muerte, una causa determinante. Pero no podemos dejar de reconocer la concentración de casos en esta tragedia en Costa Salguero. Esto es, no se murieron cinco personas en distintos lugares consumiendo esa misma pastilla, o combinación de drogas. Tampoco sabemos si existía un consumo y circulación posterior de esa misma pastilla (y de ese lote en particular) que no terminaron en muerte. No sabemos si personas han consumido esa misma sustancia sin resultados fatales. Es decir que no todos lo que consumieron esa sustancia tuvieron en mismo destino. Si esa pastilla en sí misma fuera suficiente para causar la muerte todos los que la hubieran consumido hubieran muerto. Fue el consumo de esa pastilla en combinación con otros factores lo que provocaron la muerte. ¿Entonces cuales fueron esos demás factores intervinientes y acaso alguno de ellos guarda relación con lo que sucedió con Cromagnon? Esto nos hace preguntar si esos jóvenes hubieron consumido esas mismas sustancias en otras circunstancias estarían hoy vivos. Lo que también hace legítimo preguntarnos si también estarían vivos si no hubieran consumido esas cosas. Pero ninguna de estas preguntas nos devolverá a los muertos.
En cualquier caso nos encontramos ante una cuestión social de exhalación del festejo, una necesidad de exceso de la sensación, de provocación de una euforia desmedida para consolar la angustia de la vida cotidiana. También una cuestión política de desinterés por la seguridad y bienestar de sus ciudadanos. Pero estas cuestiones más abstractas se manifiestan de forma muy concretas. 
Para el primer caso solo podemos apelar a la responsabilidad y prudencia tanto de quienes producen, elaboran, distribuyen, y consumen estas sustancias. No es un inocente descubrimiento la asociación entre consumo de drogas y este tipo de fiestas. Hasta lo podríamos considerar una práctica social establecida. Lo curioso no es el consumo de drogas en estas fiestas sino la tragedia que sucedió en la Time Warp. Las drogas ilegales al no estar reguladas no hay forma de garantizar su provisión, calidad y confiabilidad. La novela "El apocalipsis" de Stephen King describe un escena en un mundo postapocaliptico en la que un sobreviviente adicto a la heroína encuentra un deposito de esa droga de una calidad mucho más pura de la que estaba habituado a consumir. Inyectándose la misma dosis que solía tomar sufrió una sobredosis que terminó con su vida. Mismo una experiencia personal en la que escuchando al vuelo una conversación en una fiesta privada -en otro complejo del mismo Costa Salguero- dos jóvenes discutían que la pastilla que estaban tomando era muy suave y tenían que tomar más para poder sentir su efecto.
Una de las cuestiones más peligrosas de las sustancias ilícitas es el desconocimiento. No hay forma de saber que son, su composición químicas, el nivel de concentración de su principio activo, y su grado de toxicidad. incluso hasta un usuario experimentado está expuesto a estos peligros. En un mercado ilegal de drogas nunca hay garantía sobre lo que se ofrece. Las víctimas, si son culpables de algo, es subestimar este principio. Pero tampoco es fácil educarse sobre este tema y es hasta estigmatizante admitir el consumo con lo cual no es algo que se pueda compartir abiertamente para recibir consejo informado y no moralizante.
En este punto solo podemos plantear una hipótesis sobre si la muerte de estos jóvenes se debe puramente al consumo de estas sustancias o si intervinieron otros factores. En el caso de Cromagnon está claro que el uso de bengalas dentro del lugar causó el incendio pero el incumplimiento de los códigos de seguridad agravó sus consecuencias.
En el caso de la Time Wrap los testimonios de los asistentes indican que las condiciones del lugar no garantizaban la seguridad del evento. Muchos mencionan el calor y asinamiento que había dentro del establecimiento. Que no había ventilación ni espacio para desplazarse hacia los baños ni los lugares de emergencia. Pero las autoridades no tardaron en confirmar que las habilitaciones del lugar estaban en regla y que incluso no había alcanzado el máximo de su capacidad. Lo que no deja de generar sospechas. Los asistentes ya se sentían agobiados por el calor y la gente y la habilitación aún permitía el acceso de aproximadamente tres mil personas más. Tal vez los inspectores deberían considerar la capacidad del establecimiento. Esto sin duda plantea un perjuicio para quien explota el lugar. Habría que investigar si tal vez fue un poco imprudente permitir el ingreso de tanta gente y exigir que se cumplan con las normas de ventilación del lugar en especialmente en días de calor y humedad. Muchos también señalaron que se había suspendido el suministro de agua en los baño y claramente prefirieron lucrar con la venta de agua hasta incluso asumiendo su demandaría por el uso de drogas. Los mismos socorristas del lugar -según algunos testimonios- se mostraron despreocupados ante la emergencia. Gracias a la conciencia de algunos y la intervención del SAME no hubo el doble de víctimas.
Pero como en Cromagnon todos fueron un poco indulgentes, los organizadores, los responsables del local, las autoridades de regulación, el personal de seguridad y emergencia, y los mismos dealers. Tal vez esta tragedia no se deba tanto a un solo hecho terrible sino a la suma de pequeñas faltas de atención e importancia de todos los involucrados. Aunque Cromagnon se debiera al fuego y la tragedia de la Time Warp al abuso de drogas, lo que tienen en común estas fatalidades es la falta de apreciación de la vida generalizada.
Esto es menos una apología a la caza de brujas que un alegato para pensar porque este tipo de cosas se sigue repitiendo. Más allá de la responsabilidad de cada uno podemos reconocer la naturalización generalizada -dentro de la esfera pública como la privada- del desinterés por la vida del otro.

domingo, 17 de abril de 2016

Spoiler

Generalmente recomiendo series de televisión que considero que tiene más que simple valor de entretenimiento pero nadie las ve. Por esa razón en esta ocasión no voy recomendar sino contar el desenlace de las series de televisión que están dando o eventualmente van a estrenar. Porsupuesto no pienso arruinarles las series destinadas al olvido (o sí) sino aquellas que aparentemente tendrán éxito y serán un suceso, al menos para mi humilde opinión. Pero más importante que revelar los desenlaces de las series que no vieron la intención es al menos presentar una selección de lo mejor de la producción televisiva reciente.

Estrenos del 2016

Vinyl

Una especia de Breaking Bad pero de la industria musical. Si las cosas empezaron bien para Richie Finestra terminan mal. Muy mal. Si al final de cada capítulo crees que el tipo está mal, sabé que va a terminar peor. Ambientada en la escena de los años 70 en New York, esta serie logra enmarcar su trama en ese contexto histórico mostrándonos bandas como Led Zeppeling, New York Dolls, David Bowie (por mencionar algunas), en la ficción de su historia. Producida por Martin Scorsese y Mick Jagger. Eso, si no dice todo, dice bastante. Rock'n'Roll del genuino y gangsters de New York. Una combinación excitante que brinda buenos resultados. 
El protagonista pasa de estar en la cima del mundo a lo más bajo. Pierde un negocio millonario y pasa a estar al borde de la quiebra. Su mujer lo deja, se va con sus hijos, y se coge a otro tipo. Richie Finestra se ve involucrado en un crimen y negocios con la mafia. Además cae un espiral descendente de adicciones que no lo ayudan a pensar con claridad y tomar buenas decisiones.
Tal vez al final tenga éxito en su proyecto de encontrar un nuevo sonido con su nueva banda, pero si algo bueno sale de eso, seguro lo termine arruinando. 
Uno de los mejores estrenos televisivos del año. Una serie que te puede hacer sentir mejor mostrándote las miserias de quienes creías tenían todo.
Vinyl TV Serie


Billions

Una serie que plantea una ambiguedad muy conemporánea en la que de entrada sabemos que el bueno no es tan bueno y el malo no tan malo, o donde invierten los papeles de la justicia y el criminal. A pesar que me incomoda este relato del héroe billonario y la justicia como instrumento de los intereses políticos de funcionarios envidiosos, en una apología sobresimplificada en defensa del capitalismo neoliberal, tiene su atractivo. Creo que la opulencia y Damien Lewis ejercen cierta fascinación que suplementa otras carencias.
Un intento de explotar el encanto idealizado por hombres de negocios como Steve Jobs. Una serie donde el protagonista -Axelrod- siempre está un paso adelante. Todas las situaciones en las que se encuentra amenazado terminan siendo confabulaciones geniales de un empresario perseguido injustamente por la justicia. Buen reparto, una producción ostentosa, cierto ingenio, que todavía no logra de ser un poco superficial.
Billons TV Show Serie 2016


The Path

Esta promete ser uno de los sucesos televisivos del años. Aborda un tema complejo como el de las sectas religiosas donde se esconde un secreto y expone lo que en el fondo se juega en estos grupos: poder. Cuenta como una comunidad de hippies y gente con pasados muy traumáticos encuentran refugio y una nueva vida. Toman ayahuasca, fuman porror, no ven televisión y son felices. Para ya va a venir alguien a arruinar todo eso y corromper aquel paraíso terrenal.
Un thriller psicológico que nos muestra el poder de la sugestión y la vulnerabilidad de la gente que sufre. 
The Path TV Series Show 2016 Aaron Paul

Outsiders

Casi una continuación de Sons of Anarchy en lo que refiere a temática y estética visual. En este caso se trata de un clan de montañeses que viven al margen de la sociedad, destilan su propio alcohol, imponen sus propias leyes, que se ve amenazado por los intereses de una compañía minera que amenaza con desplazarlos de su hogar. Como en todo grupo, hay un integrante que que puede ver "de afuera" las tramas de poder y los peligros que asecha a esta comunidad. Un poco errática y dirigida a un público muy especial.
Ged-gedyah

Bordertown

Un patético intento por colgarse de las tetas de Seth MacFarlane para hacer una comedia de animación políticamente incorrecta, esta vez, incorporando la mirada del latino, e ironizando la cultura anglosajona. Cuesta entender si la serie es graciosa. Uno sigue viendo sus capítulos tratando de descubrir si esconde algún atractivo. Por momentos parece simple, tonta y absurda sin terminar de resolver esta duda. Pero la situación de frontera siempre plantea una cuestión interesante de indistinción. En este caso el inmigrante es próspero, trabajador y exitoso, mientras que el nativo es pobre, holgazán y fracasado. Una crítica al sueño americano y la peor pesadilla del hombre blanco. 
El spoiler: la hija del nativo se enamora del hijo del inmigrante. La típica pesadilla de cualquier padre norteamericano vista desde una óptica diferente.

The Family 

El hijo pródigo en realidad no es el hijo. Política, abuso sexual, y engaño tejen la trama de este thriller. Tiene por lo menos un elemento de suspenso que por lo menos hasta la mitad de la temporada puede llegar a atrapar al espectador. Pasado ese punto uno empieza a preguntarse que van a inventar para mantenerlo cautivado. Una serie con futuro incierto por falta de peso en el reparto y por agotar muy rápidamente sus recursos. Coquetea entre entre los géneros de crimen y política sin definir un rumbo claro diluyendo la atención e interés de quien la mira.

The grinder

Acá no hay nada que revelar. Una comedia liviana en la que la premisa es revelada desde el comienzo del primer capítulo. Una estructura muy bien lograda que asegura la fórmula de un programa de televisión entretenido. Un buen elenco encabezado por Robe Lowe asegura que estos personajes brinden un marco seguro para la dinámica familiar en la que se basa esta comedia. 
Una estrella de televisión que interpreta un abogado vuelva a su hogar natal para trabajar en la firma de abogados de su padre y hermano. Una situación absurda de envidia que plantea un subtexto más profundo (menos superficial) que nos hace reflexionar sobre lo que tiene el otro y lo que uno desea.
Una serie muy estable donde cualquier giro de la trama se resuelve de forma muy lineal. Una comedia menor pero no por eso menos divertida.


Angie Tribeca

Una sátira -al estilo la pistola desnuda- de las series de detectives forenses. Situaciones absurdas que podrán matar de risa a cualquier fumador de porro. Una comedia que se agota en el gag, pero al mismo tiempo presenta una fuente inagotable de situaciones disparatadas. Tampoco hay demasiado para revelar sobre esta serie. Rashida Jones despliega todo su carisma interpretando a una detective ruda e independiente fuera de lo común.

Estrenos del 2015

The Last Kingdom

Así como pudieron estar de moda los zombies ahora están de moda los vikingos. Esta serie histórica ambientada en la inglaterra del siglo VII muestra otro aspecto de las invasiones vikingas. Brinda un perspectiva muy original de como era la difícil convivencia entre los pueblos anglos y sus invasores. El protagonista muestra el mestizaje de la cultura pagana y católica y la tensión de afectos y lealtades. Un relato centrado en la perspectiva de los invadidos y su lucha por la independencia.
Los vikingos son muy malos, pero al final el rey Alfred con la ayuda del converso Uhtred vencen a los invasores fundando una nueva nación. Una serie brillante con gran valor testimonial.

Quantico

Un grupo de aspirantes a agentes del FBI se ven involucrados en un atentado terrorista. Arranca con todo pero al final de la primera temporada se vuelve más una novela romántica que una serie de acción. Presenta todo el atractivo de mostrar el funcionamiento de las instituciones de elite y una trama atrapante. Un elenco de jóvenes atractivos que de a poco irán tejiendo una suerte de culebrón de desengaños amorosos, intriga y conspiración.
La protagonista es implicada en ataque terrorista y deberá probar su inocencia con la ayuda de sus compañeros en los que no se sabe si se puede confiar. Vale la pena mirarla, al menos los diez primeros capítulos. Después de ese punto pareciera que se trata de otro programa. Va cambiando tan lentamente que hará imperceptible el giro del genero de acción al romántico.

Bettet call Saul 

Una serie que va acelerando el paso hacia lo que sabemos de antemano convergerá con Breaking Bad y sus personajes. La historia de como Jimmy McGill se transformó en Saul Goodman, el abogado de Walter White. La segunda temporada muestra el progreso de Jimmy en su carrera como abogado hasta destruirla por una mezcla de amor por su compañera y odio por su hermano. Su personaje se termina de definir como un abogado muy ingenioso y persistente con un pragmatismo moral cuestionable (por lo menos para los protagonistas de la historia). Pero al final los inocentes engaños de Jimmy terminarán dañando a su entorno más querido.
Para los que ya vieron Breaking Bad esta serie agrega un nueva capítulo a esa novela. Una situación mucho más sencilla para identificarse y con un dilema más cercano a la realidad. Para quienes no la hayan visto presenta un programa nuevo con personajes muy consistentes avalados por una de las grandes historias de la televisión.

sábado, 9 de abril de 2016

Hacia la eternidad - El futuro de los desechos nucleares y el porvenir de la humanidad

En la localidad de Onkalo en Finlandia se está construyendo el mayor depósito subterraneo de desperdicios nucleares. La finalidad de esta instalación colosal es contener de forma segura cantidades de material radiactivo peligros por cientos de miles de años. El cineasta Micheal Madsen pone en perspectiva el problema y sus riesgos. El documental Into Eternity: A Film for the Future (2010) se dirige a un futuro impredecible en el que todas las previsiones presentes son insuficientes. La mirada distante de este planteo invita a reflexionar sobre las consecuencias para el planeta y nuestra propia de especie de no comprender la magnitud de este problema. Una discusión de un porvenir del cual solo podemos especular en términos muy vagos pero no por eso menos importantes. Una cuestión pública en manos de especialistas que proveen soluciones técnicas movilizadas por la necesidad e interés y fuera del alcance de la intervención de la opinión pública. Un film que lleva a tomar fría conciencia de un problema sin salidas simples.

La gran estafa del Rock 'n' Roll: Es 1977 otra vez

El último show de los Sex Pistols en Winterland, Estados Unidos, en 1978, finalizó con Johnny Rotten riéndose al público mientras decía: "ha ha ha, you been swindle" (Ja Ja Ja, ustedes han sido estafados). Algo en sí una paradoja. Esto es, si la banda punk más genuina se presentaba como una farsa, entonces ya todo ya todo es un simulacro. Es admitir que ya no hay más nada que transgredir. Es como el migitorio de DuChamp, en algún sentido una declaración de derrota, de cualquier cosa puede pasar como una obra de arte. 



Franco "Bifo" Berardi en Generación Post-Alfa afirma que 1977 fué el año que el futuro se acabó. En 1977 se dieron una serie de acontecimientos que sellaron el porvenir suspendiendo toda posibilidad de oposición radical en oposición a un orden mundial de estable convivencia entre el comunismo y el capitalismo. Básicamente un tiempo en el que las luchas sociales abandonaban un horizonte revolucionaria, el comunismo soviético reconocía su inminente declive frente a occidente, y la República Popular China ponía fin al proceso revolucionario de Mao desplazando la ideología por la economía.
En 1977 se estaba deba la revolución informática en Silicon Valley y la revolución punk en Londres y New York bajo el lema de "no hay futuro". 
En otras palabras en 1977 terminó el punk, terminó el comunismo soviético y chino, un paradigma tecnológico y una modalidad de protesta política con pretensiones revolucionarias.

"1977 es también el año en el que son procesados los rebeldes de la Banda de los Cuatro: Chiang Ching, Wang Hung-Wen, Yao Wen- Yuan y Chiang Chung-Chao. Los cuatro ultramaoístas de Shanghai fueron llevados encadenados a Pekín y condenados allí a penas de cárcel larguísimas porque representaban, a ojos del grupo dirigente denguista, 3 la utopía de una sociedad igualitaria en la que las reglaseconómicas serían anuladas a favor de una primacía absoluta de la ideología. La utopía comunista empieza su larga crisis precisamente allí donde había sido llevada hasta sus consecuencias más extremas y sangrientas, allí donde la Revolución Cultural Proletaria había desen- cadenado las tendencias más radicales e intransigentes. Pero es tam- bién el año en el que en Praga y Varsovia se extienden las primeras acciones de disidencia obrera y los disidentes checos firman la Carta 77. 4 Es el año en el que Yuri Andropov (director entonces del KGB) escribe una carta al cadáver ambulante de Leonid Breznev (secretario general del PCUS y máxima autoridad de la Unión Soviética) en la que le dice que si la URSS no es capaz de recuperar con rapidez el retraso en el campo de las tecnologías de la información el socialismo se hundirá. El 77 no se puede comprender sólo ojeando el álbum ita- liano en el que hallamos las fotos de jóvenes de pelo largo con la cara cubierta por un pasamontañas o una bufanda. No se puede entender limitándonos a escuchar eslóganes truculentos en parte ideológicos, en parte extrañamente surrealistas" (Berardi 2013:33-34)


Lazzarato también habla del golpe de 1977 para referirse a la implementación de un nuevo programa neoliberal por los organismos de crédito internacional como el FMI y el Banco Mundial que fue acompañado por las políticas de Regan y Tatcher en el mundo anglosajón (Lazzarato 2013).
1977 fué que la revolución terminó, el destino del mundo ya estaba claro, y aquellos que no estaban incluidos en ese nuevo orden se aferraban desesperadamente a los que les quedaba de poder.

En las fantasías del "pensamiento posfundacional" no podemos dejar de reconocer la realidad que desde 1977 estableció una nueva hegemonía neoliberal que había logrado detener el tiempo en una posthistoria. La victoria de la democracia ante la dictadura supuso una nueva forma de control por exceso de positividad, por brindar un enorme flujo de información y libertad (como la utopía de Huxley) que inmovilizaría a las masas por la alienación y no la disciplina (como proponía Orwell en 1984).

El sistema supo asimilar rapiamente su reacción de oposición en forma de moda domesticando los impulsos rebeldes en el consumo de las "formas de vida". La diferencia se redujo a un estante o pasillo nuevo en la tienda de ropa, restaurantes y otros espacios de consumo.
Decepcionarse, sentirse estafado parece el devenir del eterno retorno del 77 que marca que estamos atrapados desde hace mucho tiempo en una misma época.
El aspecto más dramático de este proceso se encuentra expresado en esas palabras de Johnny Rotten: "han sido estafados". Cantaba la canción "No fun". Como si ya no le causara gracia interpretar el papel de rebelde. Como si hubiera descubierto que no hay nada contra que revelarse.

Bibliografía:

Berardi “Bifo” , F. (2010). “Generación post-alfa: Patologías e imaginarios en el semiocapitalismo” Buenos Aires: Tinta Limón.
Han, BC. (2015) “La sociedad del cansancio”. Buenos Aires: Herder. Lazzarato, M (2015) “Gobernar a través de la deuda”. Buenos Aires: Amorrortu
Lazzarato, M (2013) “La fábrica del hombre endeudado”. Buenos Aires: Amprrortu
Lazzarato, M. (2010). “Politicas del acontecimiento”. Buenos Aires: Tinta Limón.

miércoles, 6 de abril de 2016

No es el fin de la impunidad. Es el fin del pacto de Olivos



Texto: Ricky Esteves
Ilustración: Ricardo Pedemonte
Como un huracán se desataron repentinamente una serie de acontecimientos que sacudieron a la Argentina. La prensa mundial publica una investigación periodística independiente que presenta documentos -conocidos como los papeles de Panama- que revelan una gran cantidad de operaciones de millonarios, famosos, y políticos para ocultar sus fortunas en paraísos fiscales a través de empresas off-shore. En esa lista figuran líderes mundiales, como el primer ministro de Islandia -que tuvo que renunciar a su cargo por el escándalo- el jugador de fútbol Lionel Messi y el director de cine Pedro Almodovar entre muchos otros. En esa lista figuran los argentinos Daniel Muñoz -un colaborador de los Kirchner- y el actual presidente Mauricio Macri.
En medio de un encendido debate sobre corrupción -en el que se pedía la cabeza de la directora de la secretaría anticorrupción- detuvieron al empresario Lázaro Baez por el delito de lavado de dinero al mismo tiempo que condenaban a Ricardo Jaime, ex-secretario de transporte de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, por enriquecimiento ilícito.

Entre festejos y acusaciones cruzadas en todas  direcciones por la detención de Lázaro Baez y la aparición de empresas off-shore en las que participa el presidente Macri asoma la esperanza de cambio y la desconfianza expresada en 2001 con el "que se vayan todos". 

El escándalo funcionó a su favor. Frente esta repentina -pero postergada- demanda de terminar con la corrupción y la impunidad la justicia actuó mostrando señales esperanzadores. Jaime y Baez serían un medio para lograr algo más ambicioso, juzgar a la expresidenta Cristina Fernandez de Kirchner. Es algo sin precedentes condenar a un presidente -por causas de corrupción- en la Argentina. En caso de que sucediera esto Cambiemos podría demostrar que puede cumplir sus promesas de luchar contra la corrupción. Que  estaría terminando con la impunidad en la Argentina. 
Pero deberíamos pensar si esto marca el fin de la impunidad o tan solo del pacto de Olivos.

El esquema tradicional de la democracia argentina de la segunda mitad del siglo XX se caracteriza por una alternancia en el gobierno de los dos grandes partidos tradicionales, el peronismo y el radicalismo. Durante ese período se estableció un modelo político de acuerdos para permitir mutuamente el uso del Estado para beneficio de estos partidos. Dicho de otro modo, para no tener que denunciarse permanentemente por corrupción en los cambios de gobiernos. El pacto de Olivos fue la culminación de ese proceso político, el último gran acuerdo de inmunidad entre la UCR y el peronismo. Esto establecía un pacto de convivencia entre estos dos partidos garantizando el reparto del poder del Estado como botín de guerra de una contienda electoral.
A finales de los años 90 el sistema de partidos había entrado en crisis al no haber logrado amoldarse a las transformaciones sociales que se estaban produciendo perdido su capacidad de representación presentando el agotamiento de ese modelo político. La demanda de cambio y una nueva política dio lugar a la transversalidad y el surgimiento de la Alianza que brindó la victoria electoral y la presidencia a De la Rúa. De la Rúa era un político tradicional (se podía identificar con la vieja política) que se diferenció dentro del radicalismo oponiéndose al pacto de Olivos y demostrar más flexibilidad para alejarse de algunos núcleos duros de la UCR para acercarse a otras fuerzas. Su fórmula con Chacho Alvarez y un gabinete compuesto por radicales y frepasistas planteaba una promesa de cambio y de una nueva política. Pero el cambio no fue el esperado. Claramente la transversalidad no funcionó con De la Rúa ni con Kirchner.
La Alianza estaba provocando un giro en el eje del rumbo de la política partidaria tradicional. Comenzaba a desdibujar a estos dos actores desvaneciendo su pacto de silencio. La crisis del 2001 haría otro tanto por desdibujar todavía más el escenario político partidario argentino.
Fue entonces, en el 2001, que la pérdida de confianza en la política creó un vacío de poder que dió lugar a la proliferación de nuevas fuerzas, movimientos y experiencias políticas que planteaba un nuevo orden político que ponía en suspenso el acuerdo de inmunidad del modelo encarnado en el pacto de Olivos.
El kirchnerismo y su modelo de -relativa autonomía del peronismo tradicional y principales aliados- inclusión de movimientos sociales y piqueteros en la política terminó de disolver la otra parte que mantenía este acuerdo.
Entonces ocurre algo inesperado. Libre de compromiso para denunciar a su principal adversario -al menos en el campo de la enunciación- (que además provenía de la misma fuerza política), Kirchner posterga la oportunidad de reivindicar su lucha contra la corrupción de los 90 por necesidades políticas que lo obligan a aliarse a su enemigo. Carlos Menem asumiría una banca como senador por el Frente para la Victoria brindándole los fueros que garantizarían su inmunidad para ser procesado durante su período a cambio de su apoyo en el Congreso. Aquí, entre correligionarios, y por pura necesidad, se mantuvo una lógica de impunidad similar a la del pacto de Olivos. 
Tal vez Menem entendió mejor que Kirchner que había terminado una era. Claramente la presidencia de Nestor Kirchner marca un nuevo período de -para nuestra tradición democrática- de larga pero frágil estabilidad política. En este sentido Kirchner era muy conciente de la nueva situación político y supo interpretar astutamente la crisis del 2001. Pero le faltó a él o tal vez a Cristina la astucia de Menem para encontrar refugio al final de su mandato. Tal vez fue un exceso de confianza, el convencimiento de que mantendrían el poder, o el habitus de (la vieja costumbre de la política argentina) del intercambio de cortesías entre gobiernos de distintos partidos.

En el siglo XXI la UCR y el peronismo (como se podría entender de forma tradicional) ya no son los principales protagonistas de la política a nivel nacional. El viejo pacto de inmunidad entre estos dos partidos dejaría de existir presentando un nuevo escenario político para el Macrismo. La pérdida de relevancia de los partidos tradicionales y la eclosión de la demanda popular de ponerle fin a la impunidad establecieron una nueva configuración política que puso fin a una lógica de convivencia partidaria.
En parte el pedido de que "se vayan todos" se puede entender como un deseo de finalizar estas prácticas de la política tradicional en la que "una mano no sabe lo que hace la otra". Hasta incluso pensar el encantamiento con la figura de una "nueva política".

Es innegable un cambio de los tiempos en sentido generalizado. Desde comienzos del siglo XXI -acaso incluso antes- ha surgido un cinismo que ya es característico de nuestra época. El mundo se ha vuelto obscenamente transparente. Ya no hay nada que ocultar. No hay secretos. Todos saben y aceptan que existe explotación económica, dominación política y que los políticos mienten. Ya nada de eso resulta escandaloso. Se invadió Irak porque tenía armas químicas y luego se descubrió que no las tenía. Es más, se descubrió incluso que se sabía que no tenían armas químicas y que eso era solo una excusa para invadir Irak. Pero no sucedió nada parecido al impeachment de Clinton por el escándalo sexual en la casa blanca. Esto no sucedía solamente en la política, las empresas, los bancos, los inversionistas, los millonarios, no mostraron más escrúpulos que los políticos para hacer dinero provocando imprudentemente una crisis finaciera global en 2008. Las estafas de Enron, Worldcom, y Bernie Madoff crearon un escándalo con indulgentes repecuciones políticas. Más aún, el mismo Estado liberal que defiende la intervención fué en que intervino de forma brutal en el 2008, no justamente salvando a las víctimas de la crisis sino a sus culpables.
Esta sería la lógica cínica de nuestro tiempo, en la que no hay nada que disimular, sabemos todo, pero simulamos no darnos cuenta siguiendo el juego de la realidad contemporánea. Vivimos en la sociedad de la transparencia. Estamos expuestos a las miradas ajenas y no podemos resistir la tentación que ofrecen las redes sociales para hacernos visibles mostrando nuestras vidas privadas. Tanto la exposición compulsiva como el secreto de la intimidad dejan al desnudo nuestro nuevo mundo iluminando con una intensidad enceguecedora.

Este exceso de transparencia que expone y hace visible todo nos ha brindado una libertad paradójica. El exceso de transparencia, de positividad, presenta a todo como lo mismo. Permitir todo hace imposible oponerse a algo. En una sociedad en la que no hay límites no hay nada contra que revelarse. "Just do it", "Yes we can", "imposible nothing". Una sociedad que afirma todo no permite oponerse, estar en contra, en otras palabras, poder pensar algo distinto, un cambio verdadero.

Desde esta lógica podemos pensar la condena de Ricardo Jaime, la detención de Lázaro Baez y la denuncia de las empresas off-shore de Macri, en relación al tema de la demanda de terminar con la impunidad. El problema de la corrupción no lo descubrió este gobierno, ni lo inventó el kirchnerismo, ni otros gobiernos fueron menos obscenos respecto a esta cuestión. El menemismo se recuerda como una época de opulencia, la era de oro de los políticos, en la que se convirtieron en celebridades y muchos amasaron importantes fortunas. Surgieron los mitos (como fabulas folclóricas que resumen una "verdad" popular) de la pista de Anillaco y los lujos del menemismo. También comprobaron hechos tangibles de corrupción como la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador y el encubierto de la explosión de la fábrica de río tercero. La corrupción en el gobierno de Menem no era una sospecha sino un hecho comprobable.
Las políticas de ajuste, el aumento del desempleo y la pobreza, y la desprejuiciada ostentación menemista alimentó el descontento con la clase política y la demanda popular de finalizar la corrupción. 

De la Rúa capitalizó este descontento agrupando esta reacción opositora a Menem bajo la promesa de una política más transparente y en contra de la corrupción. De la Rúa se presentaba como un hombre aburrido pero honesto. Pero no pudo mantener su promesa al quedar implicado en un caso de corrupción en el que intentaba convencer (sobornar) senadores para aprobar un ley con dinero obtenido de los fondos reservados de los servicios de inteligencia. Este caso tuvo como protagonista a Pontaquarto, el "arrepentido", quien no tuvo reparos en confesar todo. Un personaje que en vez de considerarlo heroico aparecía como un ridículo. Este absurdo planteaba dos cosas. La primera, que De la Rúa no había logrado cambiar nada y era tan corrupto como los demás. La segunda, que a nadie le importaba. Pontaquarto circuló por los canales y habló con todos los medios revelando todos los secretos del caso. Montando una escena ridícula que no trascendió más que como una noticia insólita que no provocó más que la indignación privada de los ciudadanos.
La corrupción en la política argentina en todos los niveles es ya un aspecto folclórico de la misma que se exacerbó cínicamente a partir de los años 90. En relación a la demanda popular de combatir la corrupción prometida por De la Rúa, no podríamos afirmar que el caso de las coimas en el Senado se aceptó pasivamente y que no contribuyó al colapso de su gobierno. Los argentinos habían perdido la inocencia y se resignaron a aceptar la corrupción como parte de la lógica política, dando lo mismo la integridad que la deshonestidad, siempre y cuando la política hiciera algo, cualquier cosa por la gente.
El reclamo por una nueva política del que "se vayan todos" le sirvió a Kirchner, que aunque no era nuevo en la política por lo menos era un desconocido. Se sabía muy poco de Kirchner, por lo menos fuera de Santa Cruz, y lo primero que se conoció de él fué el giro al exterior de fondos por regalías petroleras que realizó siendo gobernador. Esto fue recibido con ambiguedad, con el rechazo de algunos que se preguntaban por el destino de ese dinero, y admiración de otros por la azaña y astucia política que demostraba su movida. Pero persistió el recuerdo de la hazaña y no de ese dinero cuyo reclamo quedó en el olvido y opacado por otro casos.

La verdad que los Kirchner gastaron. Se puede discutir como gastaron pero es innegable que gastaron en subsidios, obra pública, programas sociales, educación, entre muchas otras cosas. Su modelo era crecimiento y desarrollo social impulsado por el Estado. Era un buen administrador, hábil con la plata, y sabía como gastar para generar movimiento en el mercado interno con cierta distribución que garantizara cierto grado de bienestar social atendiendo las demandas populares. En algún sentido -aún acosado por el espectro del 2001- el kirchnerismo hiciera algo inesperado para la política: hacer algo por la gente. Ante el sentimiento de desolación dejado por la crisis del 2001 la recuperación del modelo kirchnerista -una combinación de la matriz populista conservadora heredada de Duhalde con Roberto Lavagna y el estilo centralizado de Santa Cruz con De Vido- trajo alivio y optimismo indulgente.
De la manera que supo gobernar su provincia gobernó la Argentina, con un modelo de bienestar social y acumulación de poder político y económico. Solo se puede especular sobre si en su fantasía más altruista Kirchner creía que esa forma de acumular fortuna a través del Estado -que tanto había usado la oligarquía argentina- podría usarse de otra manera para crear una nueva burguesía que dinamizara el modelo de desarrollo social basada en la producción y el trabajo. Creo que había una idea romántica sobresimplificada de retorno a la sustitución de importaciones promovido fuertemente por el Estado. Es posible que en algún momento hubiera pensado que había un fin noble en su estrategia de acumular poder y riqueza creando nuevos actores que dinamizaran la economía y generaran (hoy tan en boga) derrame.

En ese sentido, desde el punto de vista liberal, promover la riqueza no debería implicar algo malo en sí, como si no fuera algo constitutivo del Estado regular los monopolios. Este conflicto se puede pensar más como una disputa intersectorial por los recursos del Estado. Que Lazaro Baez o Cristobal Lopez se hayan enriquecido por medio de negocios con el Estado no constituye ningún delito sino más bien la norma. Esto significa que si no es Lázaro Baez o Cristobal Lopez, es Nicolás Caputo y sino Roggio o cualquiera. Eso es más que inevitable, estructural de la lógica del Estado. Es un principio liberal básico del Estado como garante de un mercado interno y acumulación capitalista.
Por eso creo que si las causas contra Lázaro Baez apuntan a el origen de su fortuna sería muy difícil comprobar algún delito. Por otro lado, si lograran comprobar que existía un convenio con Baez para sobredimensionar el precio de la obra pública a cambio de parte de ese dinero, la muerte ya liberó de ese delito a Nestor Kirchner. Pero esto se puede hacer de formas que burlen las restricciones de lo que es legal o no, lo que concretamente se llama lavado de dinero. Este es un delito muy difícil de comprobar. Esto se aplica también al caso de Macri en relación a los papeles de Panama. Que como ya declaró la directora de la oficina anticorrupción "en sí no constituye un delito". Por otro lado Macri podría hasta declarar que efectivamente cuenta con capitales off-shore, pero provienen de fuentes legítimas. Un argumento que conformará a liberales, adherentes y simpatizantes del presidente, pero no degería de mostrar el carácter cínico de la política volviendo a poner en tensión la confianza y el escepticismo.
En este sentido no es importante si el presidente cometió algún delito a través de esas sociedades off-shore sino que las tuviera. Que no sea importante, que no sea un delito que un político posea sociedades off-shore, aunque fueran de antes que comenzara su carrera política indicarían el aspecto cínico de nuestra era. Esto sería como decir que el presidente es una persona honesta porque contando con los medios para lavar dinero no lo hace.

Le pueden echar la culpa al muerto y zafar todos o probar que Cristina Kirchner estaba implicada. Es decir, lograr algo sin precedentes, juzgar a un expresidente por casos de corrupción. Esto, aunque se nota un claro reordenamiento del poder en torno del nuevo gobierno, y que condenar a un expresidente por corrupción representaría un enorme triunfo político, el proceso judicial puede resultar complicado y permitirle a Cristina Kirchner ganar tiempo para encontrar alguna salido. Suponiendo el caso excepcional que se lograra condenar a un presidente democrático sentaría un precedente que se volvería un arma de doble filo que se puede utilizar contra uno mismo por próximos gobiernos. En ese sentido ese es un sendero difícil y peligroso.

Si efectivamente se lograra condenar a Cristina Fernandez de Kirchner esto se podría presentar como un cambio, el fin de la lucha contra la corrupción y la impunidad. Pero también se puede ver simplemente como una consecuencia del fin del pacto de Olivos. Esto significa la desaparición de acuerdos interparlamentarios de complicidad.
De esto surgen tres escenarios. El primero, que esta jurisprudencia cree mecanismos disuasivos que reduzcan la corrupción. Segundo, que se vuelva una herramienta política que pudiera utilizar indistintamente cualquier partido para obtener un beneficio o ventaja generando una mayor politización de la justicia. Y tercero, que siente las bases para nuevos acuerdos políticos como el del pacto de Olivos que garanticen cierta alternancia con transiciones estables con baja conflictividad social consiguiendo una continuidad democrática conforme al orden constitucional.

Pero también resulta cínico que detengan a Lázaro Baez mientras circula por la prensa la noticia de la implicación del presidente en los papeles de Panama. Si no podemos creer en los Kirchner ni tampoco en Macri ¿esto no desacredita la confianza en la política en general asomando -el subestimado- recuerdo del 2001?
En el caso de la posibilidad de enjuiciamiento de la expresidenta los aspectos más generales que se podrían considerar si esto provocaría inestabilidad o el fortalecimiento del sistema político. Si esto pudiera generar conflictividad social y hacer de la justicia un instrumento político tanto para oficialismo como oposición. Esto significaría la creación de nuevas condiciones de gobernabilidad en las que el poder judicial tendría mayor importancia y peso en la política. Esto suponiendo que fortalezca el sistema político. Si por el contrario, produce desconfianza en la imparcialidad de la justicia, descontento social e inestabilidad política, podría conducir a una crisis. Para evitar esto el gobierno necesitará compensar esto logrando resultados económicos favorable para las clases medias y populares y no tener enfrentamiento con corporaciones gremiales o sindicales y mantener buenas relaciones con las provincias. De caso contrario este gobierno se puede convertir una agotadora batalla de desgaste que de lugar a un nuevo gobierno que pueda hacer uso de la justicia contra el anterior.
Siempre queda pensar en la inmanencia, que todo siga igual, que al final no pase nada, y que en cuanto se haya formado un nuevo modelo de alternancia democrática se vuelvan a acordar pactos que garanticen un juego político independiente de la justicia. Esto sería pensar que no terminó la impunidad sino tan solo la tregua entre la UCR y el PJ que había establecido el pacto de Olivos.

Esta no es una mirada escéptica sobre el fin de la corrupción sino una especulación cínica sobre el agotamiento de un modelo de complicidad política (impunidad) y la posibilidad de aparición de otro nuevo entre frente a un fortalecimiento o debilitamiento del sistema político en su relación con la justicia.
La diferencia entre que nadie vaya preso o todos vayan presos va a importar solo si brinda un beneficio a la ciudadanía más que un recurso judicial para la política. Enjuiciando a la expresidenta Cambiemos podría obtener una importante victoria que si no logra acompañar con resultados económicos podría convertirse en una amenaza.

Es importante saber si el gobierno logrará ser imparcial en su lucha contra la corrupción. Que logre demostrar que no está utilizando la justicia como instrumento político. El exceso de cinismo provoca un desesencialismo que reduce la política al bando, un escenario donde manda el más fuerte imponiéndole a los demás sus condiciones. El planteo cínico de esta cuestión hobeseana es que a veces preferible a la guerra de todos contra todos es mejor un pacto que someta a todos por igual por medio de la renuncia a las propias aspiraciones en beneficio de algo más