miércoles, 27 de enero de 2016

¿Que significa hacer filosofia en el siglo XXI?

¿Que significa hacer filosofía en el siglo XXI?

¿Que significa hacer filosofía? es una pregunta problemática para cualquier época. Incluso teniendo claro que es la filosofía, si presentara un corpus claro, que nos permitiera afirmar sin lugar a dudas, aquello que "es", aún nos diría poco sobre "como se hace". La filosofía, de forma evasiva, adopta distintas formas, como el poema, el diálogo, literatura, lógica, matemática, etc. En ese sentido la filosofía no se encuentra confinada a forma específica sino que trasciende las barreras de los géneros literarios haciéndonos dudar si acaso posee una forma específica. A pesar de esto la filosofía existe de forma innegable como un tipo de discurso particular. Un discurso que cuenta con una historia, una tradición marcada por una práctica constante sobre el saber. Esta actividad constante, no es para nosotros, inmanente, en el sentido de su objeto y finalidad. Aquí nos interesa diferenciar la filosofía en el sentido clásico y el moderno. Aunque en cualquier caso la filosofía se relaciona con el amor al conocimiento, la filosofía moderna se ocupa del problema de la "verdad", mientras que la filosofía clásica de la "buena vida".
Esta es una clave fundamental para pensar que significa hacer filosofía, pues "perseguir la verdad" y "buscar la buena vida" son dos cosas muy distintas. Uno podría asumir que encontrar la verdad sería sinónimo de llevar una buena vida, sin embargo también pueden implicar caminos divergentes.

Separemos por un momento las cuestiones de este problema, la "filosofía", y el "hacer". Desplacemos por un instante la filosofía poniendo el acento en el "hacer". Aboquémonos por un instante la cuestión verbal en vez de la sustantiva. Pensemos en la acción más que en el objeto. Pensemos más en el ¿como hacer? que en la filosofía. 
En este sentido podemos considerar la filosofía una actividad. Algo que se hace, se practica, se produce, algo que puede apasionarnos, entusiasmarnos, angustiarnos, llenarnos de vida y quitarle todo sentido.

Pensar, dudar, cuestionar, contemplar, razonar, reflexionar, son condiciones necesarias, pero no suficientes del para el quehacer filosófico. Incluso esta práctica implica actividades muy diferentes si lo que se busca es la verdad o la buena vida. De todas formas y en cualquier caso la acción se encuentra en el centro de la actividad filosófica. En este sentido deberíamos pensar la filosofía como una labor más que como un esencia de un mundo ideal al que se nos brinda acceso. Por el contrario, hacer filosofía implica una presencia, vivir en el mundo; y al mismo tiempo, una ausencia. Para hacer filosofía es necesario ser parte de nuestro tiempo, sentirnos incómodos con él, ajenos a ello que se nos presenta como familiar.
No se puede hacer filosofía si uno se siente cómodo en el mundo. La filosofía se presenta como una incomodidad, una inconveniencia, una molestia, que no se puede consolar con una certeza. La filosofía es una duda sobre la evidencia, una intuición corrosiva, una pulsión peligrosa, que nos puede develar nuestra naturaleza o mostrar nuestra inhumanidad.

Debemos considerar tres cuestiones fundamentales para abordar la pregunta sobre "como se hace filosofía". La actividad, la materialidad y el saber. Pero para avanzar por este camino, algo debe ser dicho sobre la filosofía como la búsqueda de la verdad y la buena vida.
La verdad es independiente de la vida. De hecho, la vida, es un inconveniente para la verdad, en el peor de los casos, un error. El gesto moderno hacia la filosofía planteó un giro hacia la lógica y la matemática. La verdad sería un orden perfecto, que más que extraño, sería hostil a la vida. La filosofía como búsqueda de la verdad consistiría en el desarrollo de modelos ideales, un lenguaje perfecto, incapaz de decir nada sobre la vida: la forma más cruel de literatura. La verdad puede ser muy engañosa, porque a pesar de poder afirmar principios universales, pocas veces puede decir algo sobre la vida. Por el contrario, la persecución de la buena vida debe comprender la singularidad de la misma. En ese sentido, la buena vida, se parecería más a una obra de arte que a un cálculo matemático.
Estas dos consideraciones de la filosofía clásica y moderna, ya nos brinda claros indicios de como puede ser la actividades que la producen. Una clave para entender estas diferencias se puede encontrar en la utilidad de la filosofía. Si esperamos de la filosofía algo más que un goce estético sin utilidad, podremos encontrar la "verdad" pero difícilmente la "buena vida".

La labor filosófica, su materialidad, y relación con el saber pueden conducir a la buena vida. Esa mediación, más que la inmediatez de un verdad revelada, puede ser aquella actividad que conduce a la buena vida. En ese sentido podemos pensar la filosofía como trayectoria, más que como un punto de arribo. La práctica filosófica, como la vida misma, puede pensarse como un constante devenir, una actividad sin fin, cuyo movimiento sin fin no hace otra cosa que revelar de que nueva manera se presenta lo mismo.
Utilizar la filosofía para encontrar la verdad o la buena vida plantea actividades distintas. En el primer caso el filósofo es más como un funcionario, un técnico, abocado a verdades que nada tienen en común con su vida. En ese sentido la actividad filosófica se parece a la del burócrata abocado a la corrección de los procedimientos institucionales cuya única finalidad es la existencia de la misma institución. Como técnico y especialista el filosofo se dedica a "reparar", librar de errores, la pieza de engranaje que se le es encomendada, para permitir el funcionamiento de una máquina para la que desconoce su funcionamiento. En este sentido la misma búsqueda de la verdad es una "quimera", ya que este tipo de verdad funciona como algoritmo lógico que solo cobra sentido dentro del sistema maquínico que se enfrenta a la verdad.
Esta labor rutinaria plasma el desarrollo de meticulosas operaciones lógicas y en el mejor de los casos, algunas evidencias observables, que se materializarán en artículos para revistas especializadas y por sobre todo gran cantidad de formularios. Esta actividad filosófica es una profesión en el sentido del trabajo "profesional". Este tipo de filósofo es un profesional más, como el dentista o el abogado, abocado a uniformar las particularidades por medio de procedimientos técnicos genéricos. La relación de esta actividad filosófica con la verdad es la adecuación técnica e impersonal del fragmento con el sistema del que forma parte.

A medio camino entre el filósofo que busca la verdad y la buena vida se encuentra el profesor de historia de la filosofía. Para él la filosofía es un cuerpo establecido y cuya tarea es conservar. En este caso la filosofía no es una práctica en el sentido de campo de apertura, sino de mantenimiento de un cuerpo cerrado. El profesor de historia de la filosofía es un relator dedicado a transmitir un conocimiento fosilizado. Como un artista frustrado que ha conseguido un empleo en un museo, y aunque carece de talento para el arte, se encuentra rodeado de obras maestras.

Hacer filosofía en el sentido de buscar la buena vida implica sobre todo vivir. Esto es experimentar, crear e introducir belleza al mundo, si no es por medio del arte, a través de la inspiración que pueda provocar una vida. La materialidad de esta labor filosófica no se limita a la producción en el sentido más estricto, sino a sus efectos de verdad. En este sentido, más allá de cualquier verdad "verdadera", la materialidad filosófica se extiende a sus efectos y afectos.
Más allá de algún formato, la filosofía de la buena vida, desborda las fronteras provocando algún sentimiento que de prueba de vida, en el mejor de los casos, de existencia. 

¿Que significa entonces hacer filosofía hoy en día? Estar abierto al acontecimiento. Ser susceptible aquello que no entra en la cuenta de lo posible. Huir de las generalizaciones y de los grandes sistemas filosóficos. Y por sobre pensar y escribir: vivir.

jueves, 21 de enero de 2016

Metal Japonés

Metal Japonés 

Para Revista REGIA

1. Entre lo más hipster y el snobismo absurdo -como pudo ser la moda de los tamagotchis- está el acontecimiento provocado por las nuevas bandas de metal japonés. En octubre de este año en S.O.B’s, un club de “world music” en SoHo (New York) donde tocaron figuras desde Tito Puente hasta Erykah Badu y Kanye West, se presentó un número musical poco común. Un público reducido -en el que se distinguen los fans japoneses- vive el primer show de LadyBaby fuera de Japón como un evento memorable. Como si estuvieran presenciando la última gran genialidad de la música o su futuro. La banda se formó en marzo del 2015 y aunque todavía no han alcanzado los grandes escenarios están estableciendo una base creciente de simpatizantes en distintos segmentos de público. Por otro lado en los escenarios de los grandes festivales de metal de Europa y Estados Unidos, otra banda japonesa cautiva a los fans. Babymetal es un nombre que gana popularidad en la escena musical del metal a nivel mundial. Estas banda son parecidas en muchos aspectos y conjugan varios elementos de la cultura juvenil japonesa que puede combinar lo más tradicional con lo más moderno. El nuevo metal japonés es un fenómeno muy reciente que no debería ser ignorado con ligereza. Toda moda es efímera. Pero por más efímera que sea la moda, lo que hacen bandas como Babymetal o Ladybaby es mucho más que el “Gangnam style”. Sin duda el metal japonés no pasará desapercibido ni pasará al olvido como un episodio musical “entretenido” sin afectar de forma irreversible las influencias en la música. 



2. Imaginense que Japón hubiera ganado la guerra. Que en vez de ser invadidos por el Club de Mickey Mouse y sus estrellas Britney, Christina y Justin, fuéramos invadidos por Sakura Gakuin y Suzuka, Yui y Moa. El poder de la cultura japonesa se impone por su propio peso. También han desplegado sus propios dispositivos de la industria cultural para la producción de superestrellas adolescentes. como si Japón hubiera decidido dominar el mundo con niñas en uniformes escolares en vez de con tanques, barcos y aviones. La cultura japonesa ha encantado a occidente con la figura de la colegiala adolescente. En el Manga y Animé -las historietas y los “dibujitos”- la colegiala adolescente tiene un rol protagónico. Hay una clara fijación con esa figura en la cultura japonesa como una condensación (diría Freud) entre el deseo y lo reprimido en torno a las niñas adolescente. La colegiala adolescente es la postal de Japón. Es la primera imagen que recibimos de ese país, como una versión actualizada de la geisha. Niñas con ojos grandes vestidas en uniformes escolares. como si fuera una conspiración de la economía, el Estado y las fantasías de un pueblo para crear esa figura como instrumento de penetración cultural. Algunas de las canciones de estas bandas de metal cantan -entre otras cosas- “bienvenidos a Japón, vengan a visitarnos, compren nuestros productos” como anuncios publicitarios. En este caso el metal es otra forma cultural donde se presenta la imagen de Japón a través de la figura de la colegiala adolescente. como si secretamente la sociedad japonesa se hubiera confabulado en entregar sus niñas para ensamblar sus dispositivos de expansión cultura lcon ellas. Durante la guerra sacrificaron a los varones ahora sacrifican a las mujeres. Ahora Japón nos invade con su cara más dulce. 

3. ¿Es joda? ¿Esto es de verdad? ¿Es una parodia? Estas son las preguntas que dejan las primeras impresiones. No estás seguro si son animadoras de una fiesta infantil, una parodia o algo de verdad. No sabés como reaccionar, si reirte, ignorarlo o tomarlo en serio. No entendés bien si esa música está destinada para vos ó tu sobrino de siete años. Sin duda no hay precedente de algo así. Es algo completamente original. Una combinación extraña de campos semióticos inesperados. Los videojuegos, la cultura infantil, espacios de lo “adulto”, lo sexual reprimido, la música, el baile, el arte, el espectáculo y el entretenimiento se encuentran presentes en este fenómeno; desde el simulacro y el acontecimiento. Acopla de manera singular elementos que uno podría considerar poco comunes incluso opuestos o excluyentes. Sin duda provoca algo entre la tensión, duda, gracia, abominación, y fascinación; algo que no se puede definir con una fugaz primer impresión. Lo que se siente cuando se está frente algo nuevo que requiere ampliar el catálogo de nuestra mente. Es muy fácil dejarse apoderar rápidamente por una serie de prejuicios, primero ante a lo oriental y el hermetismo para nosotros de su lengua y cultura, lo infantil como destinatario, y la música de metal si no es nuestro género musical predilecto. Pero si ante esto cede la curiosidad de la escucha detenida uno puede descubrir un nuevo universo de sentidos. Puede gustarte o no. Pero no podes dejar de reconocer con asombro la calidad de la factura japonesa. como todo lo de la cultura japonesa es algo producido con minucioso cuidado, esmerada prolijidad y gran atención al detalle. Algo que con toda delicadeza desata el espíritu banzai de una sociedad disciplinada con una importante tradición marcial. Un alboroto ordenado contenido en una forma proporcionada y armoniosa. Una fusión singular de lo occidental con lo oriental. Algo que nos es familiar y extraño al mismo tiempo. Así es el nuevo metal japonés. 

4. El heavy metal desde sus inicios en Inglaterra en los años 70 se ha expandido por todo el planeta reinventándose de varias maneras. Florecieron bandas de metal por todo el mundo. El género supo asimilar las distintas particulares definiendo diferentes estilos característicos de cada nación. Las bandas de metal en cada país manifiestas aspectos únicos de su cultura en en su música. Podemos pensar ejemplos, como el metal escandinavo que se destaca por la oscuridad y salvajismo de su legado vikingo. El metal brasilero y su ritmo tribal amazónico. Incluso el metal argentino y su impronta gaucha y tanguera. De la misma forma el metal japonés presenta aspectos propios de su cultura haciéndolo único. Aunque el estilo del metal japonés suena muy “occidentalizado” se notan los rasgos orientales en su música. Pero por su música sería muy difícil adivinar su procedencia. El canto, en idioma japonés es lo que delata su procedencia innegable. El metal japonés propone un concepto y estética completamente nueva. Presenta un giro de lo “macho” masculino a lo “inocente” femenino. De lo adulto a lo infantil. Desde el cuero desalineado a un nuevo vestuario prolijo. En algún sentido el metal japonés es como los artefactos tecnológicos que producen en ese país. Un objeto que deja perplejo a quien lo contempla su por su gracia y sofisticacion. 

5. Sakura Gakuin es un programa televisivo tipo certamen guionado como historia de ficción en la participan niñas de entre 13 y 15 años que ingresan a una academia musical donde las preparan y educan hasta su graduación. Este programa no solo creó grandes cantidades de fans sino también de estrellas juveniles. En una comparación muy exagerada Sakura Gakuin sería una versión de una mezcla entre “Jugate Conmigo” y “Operación Triunfo”. Un programa que ha establecido un culto masivo en Japón. Babymetal es resutado de Sakura Gakuin. Sus tres integrantes, Suzuka Nakamoto, Yui Mizuno y Moa Kikuchi, eran participantes de Sakura Gakuin. Cuando Suzuka cumplió 15 años de edad y se graduó de la academia tuvo que dejar el programa. Una agencia de talento japonesa produjo la banda con Suzuka como su líder junto a otras dos de sus compañeras del show intentando captar seguidores de Sakura Gakuin. Babymetal se formó en 2010 con estas tres adolescentes de 15 y 13 años de edad que usan los nombres de Su-metal, Yuimetal y Moametal. Acompañadas por la Kami-Band, Babymetal está integrada por las tres cantantes, dos guitarristas, bajista y un baterista. Ese mismo año realizaron su primer concierto y grabaron un single que fué lanzado en Japón al año siguiente. Lentamente fueron atrayendo a un público adolescente japones y captando la atención del público de otros países. Su canción "Ijime, Dame, Zettai" ("No más bullying") les hizo ganar cierta notoriedad. En 2012 realizaron su primer video musical y fueron invitadas a tocar en Summer Sonic, el festival más importante de Japón. En 2013 Suzuka se graduó de la escuela secundaria y Babymetal tomó un renovado impulso y comenzó a consolidarse como grupo musical lanzando otro single titulado Megitsune. Ese año tocaron en Japón junto a Metallica ganando reconocimiento y la atención de un público más amplio. En 2014 lanzaron su primer disco titulado Babymetal que llegó a ser uno de los más descargados por iTunes en el Reino Unido, Estados Unidos y Alemania. Lentamente comenzaron a entrar en los charts musicales llegando a ser el número 2 del Billboard en Japón. Ese año realizaron un concierto al que asistieron 20 mil personas y comenzaron su gira por Europa. Durante esa gira tocaron junto a bandas como Iron Maiden, Megadeth y Slayer. Yuimetal y Moametal acababan de cumplir tan solo 15 años de edad cuando comenzaban a consagrarse como estrellas del metal. Desde el lanzamiento de su primer disco en tan solo un año se consagraron como una de las bandas más importantes de Japón. El video del corte de su disco “Give me chocolate” ha tenido desde entonces más de 36 millones de visitas en Youtube. 


6. Las bandas Babymetal y Ladybaby está causando un furor sin precedente cautivando a un público de distintas generaciones en Japón y el resto del mundo. Esta nueva moda combina elementos estéticos y musicales de Pokemon, Sailor Moon y Black Sabbath. Más que como un grupo de música como todo un espectáculo visual y auditivo. Conjuga colegialas adolecentes, vestuario escolar, bailes coreográficos, canto coral, J-pop (pop-japonés), hip-hop, y heavy metal. Sus shows son un llamativo espectáculo coreográfico que hace que las hace más que bandas un acto musical. En este sentido estas bandas por su conformación se parecen más a Take That que a los Rolling Stones. Pero esto no debería dejar confundir el resultado. Esto no las hace bandas más o menos genuinas. El sonido de Babymetal es tan feroz como el de cualquier otra banda de metal. Sus canciones tienen un ritmo muy acelerado con un sonido de guitarras crudas y elaborados arreglos. Su-metal, Yuimetal y Moametal poseen gran talento vocal que combina sugestivas líneas melódicas y armonías corales sublimes. Su música está muy bien lograda con melodías pegadizas manteniendo un genuino espíritu heavy metal. Sus funciones en vivo son espectáculo sensacionales por su música, vestuarios y la danza que realizan las tres adolescentes. Ladybaby es otra banda integrada por tres cantantes. Dos niñas adolescentes de 14 y 17 años llamadas Rie Kaneko y Rei Kuromiya, y un luchador australiano de peso pesado de 32 años, Richard Magarey, quien usa vestidos de bailarina que hacen juego con los atuendos de sus compañeras. Los tres danzan sincronizadamente mientras cantan. Sus voces combinan el sonido angelical de las dos adolescentes con los alaridos estridentes del enorme luchador. Ladybaby presenta un llamativo contraste entre entre las dos jovencitas japonesas y el gigante barbudo que usa vestidos de bailarina como sus compañeras. Los tres cantan y bailan juntos de manera muy inocente acompañados por una poderosa música con ritmo desenfrenado. La música de Ladybaby combina pesados riffs y solos de guitarra, sonido de sintetizadores, coros y estribillos pegadizos con coros con una fuerte voz oscura. Cantan en japonés y sus canciones tratan sobre helados, golosinas y otros temas infantiles. Babymetal es mucho más que una banda infantil. Es un despliegue infernal de un espectáculo de música pesada cantada de forma encantadora dentro de una deleitante escena coreográfica que despierta una experiencia cognitiva profunda. La música se destaca por su poderoso pero claro sonido contundente. Música muy prolija, muy bien producida, que modula entre los sonidos del nu-metal, el emo, y la música oriental. Las voces son un despliegue coral de virtuosismo. Las tres jovencitas aportan no solo mostrando sus bailes sino mediante un gran talento vocal que hace que las canciones de Babymetal tengan gran atractivo armónico más allá del sonido de metal de la banda. 

 7. Dos nenitas rapeando en japonés sobre heavy metal haciendo una coreografía con un gigante australiano vestido de colegiala que canta con voz de death metal. Eso resume Ladybaby. “Es tan loco que puede pegar la vuelta”. Su hit Nippon Manju comienza como una música heavy metal de videogame. Rie Kaneko de 17 y Rei Kuromiya de 14, rapean en sincronía espontánea algo que podría hasta llegara ser un “panfleto turístico” para visitar Japón. En el fondo Richard Magarey un luchador profesional Australiano que vive en Japón desde 2013 canta con una voz brutal vestido como una niñita. El acto de Ladybaby articula la audacia genial de las vanguardias artísticas con el cálculo comercial de la industria cultural. Una fusión de culturas forjadas en el lejano oriente que supo lograr lo más moderno a través de su disciplina tradicional. La banda comenzó en marzo del 2015. Ese mismo año produjeron su éxito Nippon Manju cuyo video ha superado las 10 millones de visitas en Youtube. La curiosidad de Ladybaby es que su integrante masculino de la banda, el luchador australiano Richard Margarey acostumbra usar ropa femenina infantil en su vida cotidiana. Al parecer el personaje de Ladybaby es el mismo en la realidad. Magarey declara que su apariencia llama mucho la atención y que en Australia fue atacado en varias ocasiones por lucir de esa manera. 
 8. como anuncio de coolhunter o presagio de trendsetter es necesario mencionar estas nuevas bandas del metal japonés. Señalar esto no solo por ser recientes, haber conseguido éxito y notoriedad en muy poco tiempo, ser “exótico”, “original”, sino porque su música, todo su concepto estético, ha logrado captar en varios de sus elementos una tendencia que puede crecer mucho marcando el ascenso de oriente. Como si Hollywood si hubiera relajado en su fórmula exitosa dejando un vacío de poder para que nuevos polos de cultura y entretenimiento salieran a disputar su dominio global. Tal vez Babymetal y Babylady se conviertan en bandas legendarias. Tal vez sean las precursoras de un movimiento más amplio que rápidamente las deje en el olvido. Lo que queda claro que todo lo nuevo ya no sale exclusivamente de los puertos de Gran Bretaña y el “imperio anglo-sajón” sino que comienza a asomar desde el sol naciente una nueva influencia que no puede ser ignorada. Estas bandas han introducido el metal a nuevas generaciones y de poder integrarlas con su público tradicional podrían llegar a ser un gran suceso a nivel mundial. Sin duda Babymetal se dirige en esa dirección. Ladybaby es una banda muy reciente para poder especular sobre su futuro. En el presente estas bandas están causando furor. Babymetal y Babylady podrían estar dentro de lo más “hot” que pasó en música en el 2015. Tal vez sean parte de un fenómeno que busca desplazar la dominación cultural anglo-sajona y generacional. Que el mundo pase de estar controlado por el ratón Mickey y el pato Donald por colegialas de ojos grandes. La conclusión es que hay mucho detrás del metal japonés y que vale la pena chequearlo no solo porque está muy bueno sinó porque también tal vez esté marcando una nueva tendencia en la música.

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Intelectuales para tener en cuenta en 2016

¿Que nos deja el 2015? ¿Cuales son los horizontes del pensamiento en esta primera quincena del siglo XXI? Como en esas fantasías de ciencia donde se pensaba que en el futuro seríamos una raza de sabios y genios, sin embargo, como nuestra tecnología, en la que seguimos conduciendo automóviles a petróleo, el pensamiento contemporáneo se mantiene en un mundo bastante parejo. Sin embargo siguen apareciendo luminarias del pensamiento que replantean la forma de ver nuestro tiempo. Aquí alguno de los pensadores más prominentes del siglo XXI.

#1: Byung-Chul Han - El nuevo Zizek! Han es la nueva sensación de la filosofía contemporánea, y no por nada. Su editor, un genio, que supo publicar algo que se podría considerar "un libro" en casi media docena de pequeños volúmenes que giran en torno a la mism-a tesis de Han sobre el exceso de positividad de los tiempos que vivimos. Un Coreano que se doctoró en filosofía en Alemania, sin duda combina sus perspectivas sobre occidente. Una critica a la biopolítica, al modelo inmunitario de Espósito, a la vita activa de Arendt, el trabajo de Han anuncia una nueva serie de enfermedades provocadas por la violencia neuronal, cansancio y transparencia de nuestra vidas cotidianas.
Byung-Chul Han es sin duda una de las  nuevas mentes brillantes de nuestro tiempo.

#2. Kenneth Goldsmith - Un nuevo faro de la vanguardia literaria contemporánea. Padre de un nuevo movimiento de "escritura no creativa". "Con todo lo que hay escrito para que seguir escribiendo". Ese sería el principio de Goldsmith. Una cultura del "copy-paste", un nuevo proyecto de escritura capitalizando todo el capital literario existente. Kenneth Goldsmith puede considerarse un terrorista literario o un genio artístico. Sin duda plantea un gesto de desconstrucción que pone al desnudo la escritura como ejercicio de una práctica estética. Estamos atravesados por textos. Un monitor de cajero automático con una advertencia de error de Windows. El dispositivo de la escritura queda al desnudo en esta mirada sobre el texto. Una invitación, como en el cuento de Borges, a ser Pierre Menard, autor del Quijote.

#3. Michel Houellebecq - Los reaccionarios son los nuevos revolucionarios. La voz impolíticamente correcta de la honesta conciencia de la sociedad francesa "blanca"cuestiona la herencia de los valores occidentales de la revolución francesa en una Europa "invadida" por el Islam. Su reciente novela "Sumisión" plantea una mirada profética sobre el futuro de la cultura francesa tras los atentados de Paris en 2015. Un escritor que ya es una referencia intelectual, su obra literaria plantea las problemáticas del ""choque de civilizaciones" que se está viviendo en Europa.

#4. Eric Jarosinski. El autor del reciente "Nein Manifesto" referente del "utopismo negativo" plantea no solo una nueva modalidad de escritura fragmentaria, tipo mosaicos, regida por aforismos, de acuerdo a un espíritu de época de lo inmediato. Este pensamiento se basa en la filosofía, la literatura y crítica alemana moderna. Un tributo a la escuela de Franfurt y en ejercicio renovado de la "dialéctica negativa". Jarosinski plantea un pesimismo capaz de elevar la "moral" de cualquiera en estos tiempos de cinismo generalizado.

#5. Henri Meschonnic - Tal vez uno de los últimos estandartes del pensamiento francés de la "vieja escuela". Un crítico, un filósofo de la lengua, que dentro de cierta tradición intelectual plantean un campo abierto entre géneros discursivos. Entre la crítica literaria, ensayo poético, y reflexión filosófica, su último trabajo despliega el pensamiento de Spinoza como ejercicio de deconstrucción del lenguaje. Un pensador que desde una perspectiva muy particular mantiene una lectura muy contemporánea de la mano de los últimos grandes genios y promesas de la libertad emancipatoria.

Mensión de Honor:
Gilbert Simondon - Aunque Simondon lleva años muerto  ha tenido en el 2015 un "gran revival". Ha surgido como una novedad creando un nuevo culturo que aparece como el eslabón perdido entre el pensamiento de Merlau-Ponty y Gilles Deleuze y Michel Foucault. La reciente publicación de la corta pero profunda obra de Simondon. Un pensamiento que articula la filosofía del "eterno retorno" con la tecnología, de la vida y la máquina, la técnica y la individualización. Sin duda un genio que logra marcar el nuevo rumbo de la filosofía influenciada por la tecnología.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Diálogo y unidad en la argentina postkirchnerista: Un análisis del discurso de asunción de Mauricio Macri

Diálogo y unidad en la argentina postkirchnerista: Un análisis del discurso de asunción de Mauricio Macri



El acontecimiento y el simulacro: como en la continuación de un relato en el que Perón recibe la presidencia de Cámpora, Macri recibe la presidencia de Pinedo. Cada movimiento político elige su mito fundacional. Cambiemos eligió a Frondizi y el desarrollismo, o acaso Sarmiento y “civilización y barbarie”.
El discurso de asunción presidencial de Mauricio Macri no dió demasiadas definiciones sobre su programa de gobierno: no habló de la inflación, el dólar, los subsidios, los precios, las cosas cotidianas que a todos nos afectan. Fue más bien un discurso dedicado a las declaraciones de principios, llamados a la confianza, al optimismo, y a la unidad. Macri propone unir la Argentina a través de su política de diálogo y acuerdo. Afirma que juntos, los argentinos “somos imparables”.

El decir y lo dicho: ¿Que dijo el discurso de asunción de Mauricio Macri? ¿Que podemos interpretar de sus palabras ante la asamble legislativa? ¿Cual es el mensaje del gobierno de Cambiemos?
El análisis del discurso político es un práctica académica que proliferó en las últimas décadas. En línea con esos trabajos proponemos algunas reflexiones sobre el discurso inaugural Mauricio Macri.
Aunque no existe un “discurso de grado cero”, un punto de vista completamente neutro, proponemos una lectura del discurso de asunción de Mauricio Macri desde enfoques como el del “aparato formal de la enunciación”, la pragmática, los análisis semióticos, la retórica, el ethos discursivo, y la filosofía política del “giro lingüístico”.
Proponemos esto como un análisis de los enunciados, los actos de habla realizados, las formas gramaticales usadas, las expresiones léxicas, del discurso y no de la persona del presidente. Si esto resultara una crítica, debe ser pensada como una contribución, al llamado mismo del presidente a señalar sus errores. Pero lejos de eso nos interesa caracterizar la enunciación, la retórica y la interdiscursividad de las palabras pronunciadas durante el acto de asunción a la presidencia.

El intelectual orgánico: No fue un discurso orgánico. Se puede identificar por lo menos dos partes en el discurso. La primera, donde el presidente habló espontáneamente, y otra en la que leyó un texto. La primera parte del discurso destaca mucho la figura del presidente. Utiliza en exceso la primera persona del singular y la descripción de sus sentimientos personales de orgullo y agradecimiento. En la segunda parte, la lectura del discurso no fué acompañada por una prosodia adecuada que enfatizara con claridad los “acentos” del texto, generando una suerte de “interferencia” entre el discurso escrito y la alocución oral del presidente.
No hay forma de comprobar la genética del texto, pero se podría identificar al menos tres bloques diferentes: las palabras espontáneas del inicio, las propuestas de ejes como “hambre cero”, “lucha contra el narcotráfico” y “unir a los argentinos”, y el énfasis en definir la política de “diálogo” y “acuerdo” del gobierno.
No fué un típico discurso programático que definiera las medidas y políticas del gobierno sino más bien de declaración de principios y establecimiento de estilo.

El sublime objeto de la ideología: El discurso de asunción a la presidencia de Mauricio Macri -contrario a lo que se puede creer- tuvo un importante contenido político. No fué ni un discurso en el que prevaleciera demasiado lo económico ni lo social. Su mensaje central era político: unidad. Un acto performativo de articulación de identidades y establecimiento de un sujeto político.
Así como podemos pensar los “derechos humanos” y “el modelo” de desarrollo social y económico en el kirchnerismo como focos nodales de anudamientos identitarios, el discurso de Cambiemos propone el “diálogo” y el “acuerdo”.
Un aspecto particularmente político de este discurso es atenuar su aspecto ideológico en el sentido de intentar negar el mismo antagonismo social en el que se basa la política. como dice la expresión “nada es más ideológico que sostener que no hay ideología”.

Civilización y Barbarie: ¿Que hace político a un discurso? Lo específicamente político de un discurso, diría Verón, es su aspecto adversativo y efecto de destinación múltiple: adhesión, rechazo, e indecisión. El discurso del PRO y Cambiemos -aunque supo encubrir muy bien su contradestinatario en la enunciación- se estableció claramente en oposición al kirchnerismo. En ese sentido podemos considerar el discurso de Cambiemos como un discurso político light que busca “quedar bien con todo el mundo”.
El discurso de asunción de Macri comienza muy discretamente asestando un duro golpe al kirchnerismo señalando que afortunadamente se le pudo poner fin sin recurrir a la violencia. Pero el antagonismo en ese discurso es rápidamente desplazado a lo que se critica repetidas veces como personalismo y antigüedad. Allí es donde reflota en el centro de su destinación adversativa el viejo mito de “civilización y barbarie”, del caudillo y las masas, de lo arcaico y lo moderno, las pasiones y la razón.

La política entre el diálogo y la decisión: El diálogo. Ese es el centro del discurso de asunción de Macri. La forma en que Cambiemos ve la política. Una especie de versión sobresimplificada de la razón comunicativa de Habermas. Tipo una visión vintage de una tercera vía más allá de la derecha e izquierda a lo Anthony Giddens. En ese sentido la nueva política de Cambiemos no sería tan nueva, y presentaría algunos rasgos del discurso del “nuevo laborismo” de Tony Blair que (al igual que todas las izquierdas europeas) llevó adelante una marcada política neoliberal.
En muchos sentidos la política de diálogo de Cambiemos representa principios liberales partiendo de la libertad de expresión como libertad política fundamental. La política como diálogo intenta ocultar la política como decisión: el momento de ejercicio de la soberanía en el que se impone una razón última a los argumentos del debate racional.
Habermas era el autor más prominente de los años 90 y su teoría foco de las discusiones politicas de ese momento. Repentinamente después del 2001 la popularidad de Habermas decayó drásticamente casi desapareciendo. Su teoría había quedado obsoleta y nadie tuvo que refutar intelectualmente nada de los dos volúmenes de cerca de mil páginas cada uno de la “teoría de la acción comunicativa”. Cuando Bush invadió Irak dejó de ser una cuestión teórica sino de hecho que la política ya no era deliberación y consenso sino desición y excepción.
Para comienzos del siglo XXI estaba claro que ya no se trataba de una crisis de representación sino de la misma democracia. El neoliberalismo y la soberanía sería el centro del problema político y América Latina había decidido enfrentarlo con el populismo.

Forma y Contenido: El discurso de asunción presidencial de Mauricio Macri comienza planteando tres objetivos principales: hambre cero, lucha contra el narcotráfico, unidad política. Después agrega tres más, garantizar una educación pública de calidad, luchar contra la corrupción, y mantener una justicia independiente.
La finalidad que propone el gobierno es que todos puedan vivir mejor especialmente “aquellos que más lo necesitan”. Se propone conseguir igualdad de oportunidades. Habla poco sobre el empleo pero señala la importancia de su generación.
Dice muy poco -más allá que por medio del diálogo- de como el gobierno se propone alcanzar estas metas.

Grandes esperanzas: Es muy fácil corroborar si el gobierno cumple con las promesas realizadas en su discurso inaugural. “Hambre cero” propone un punto de llegada muy claro y ambicioso, así como un parámetro muy concreto. De cualquier forma que midan la pobreza, debería haber menos al final de este gobierno.
La “lucha contra narcotráfico” plantea una materia un poco inédita y en la que poco se destaca el gobierno argentino. Por otro lado los modelos prohibicionistas de guerra contra el narcotráfico que entregaron esta labor a las fuerzas de seguridad y defensa (como puede ser el caso de México) demostraron que algunas curas son peor que la enfermedad.
Mejorar la calidad educativa no es algo que se pueda evaluar con facilidad. Por otro lado cuantificar la educación es mucho más simple. Más allá del desafío por la calidad educativa es más fácil medir la cantidad de presupuesto asignado a la educación, la cantidad de días de clase, la matrícula, y porcentajes de la población con títulos superiores.
Justamente por proponer tan poco (y nada menos) el discurso de Cambiemos establece con claridad la medida de su éxito.

La retórica: El discurso de asunción de Macri penduló entre la retórica de la charla motivacional deportiva y el libro de autoayuda. Por momentos adoptó un tono didáctico sin matices técnicos ni expertos. Macri se presentó como una persona simple, accesible, dispuesta a escuchar y reconocer sus errores.
A contrapelo del aforismo que sostiene “todos los políticos mienten”, Macri prometió “decir siempre la verdad”. Algo que podría asomar sin mostrar tanto el aspecto del diálogo de la política de Cambiemos como de la decisión.

El caudillo entre los técnicos y las masas: Sin darse cuenta el discurso de Mauricio Macri pinta el retrato de aquello que se propone combatir. Desde un punto de vista específicamente discursivo Mauricio Macri tal vez se ocupó de destacar más su propia persona que la de su gobierno. Tal vez sin proponérselo se mostró como un líder carismático, un caudillo, ese elemento de la “vieja política” que propone combatir. El discurso de Macri no logró desplegar el esquema completo del populismo, pero sin duda hizo uso de algunos de sus atributos como la figura del líder y proponer consignas generales y ambiguas (como el diálogo y la unidad) con los que cualquiera fácilmente se puede identificar. Esto plantea el dilema de si el éxito de Cambiemos se debe a sus rasgos populistas basados en el líder, sus consignas aglutinantes, y la dicotomización del espacio social a través del enfrentamiento que implica una reivindicación popular, como en este caso pudo ser desplazar al kirchnerismo del gobierno.

Cambiemos en su propio laberinto: El discurso de asunción de Macri, aunque con pocas definiciones, estableció sus propias encrucijadas. Proponiendo tanta innovación Macri tal vez innovó demasiado en su discurso. Tal vez Maquiavelo no se equivocaba al plantear principios inmanentes de la política. Cambiemos está atrapado entre la proeza épica y la ingenuidad política. como si se hubiera presentado armado con un cuchillo a una pelea de pistolas. Este discurso apuesta en contra de sus probabilidades exponiendo peligrosamente su flanco. En una situación de tan marcada polarización política se definirá rápidamente si Cambiemos podrá sostener su política de diálogo y unidad.
Tal vez tanto cambio requiera un poco de “good old fashioned politics”.