jueves, 29 de mayo de 2008

Anuncio del Gobierno en respuesta al campo.


El jefe de Gabinete Alberto Fernandez, el ministro de economía Carlos Fernandez y el gobernador de la provincia de Buenos Aires realizaron un anuncio con medidas unilaterales en respuesta a la reacción del campo -unos llaman Lock-out- otros medidas de fuerza, otros paro.
El anuncio del gobierno fue altamente técnico. "Achatamiento de la curva" es la expresión clave de este anuncio. Una forma de decir que atenuarían el peso de las retensiones en función del precio internacional de los alientos. Básicamente presentaron un esquema de retensiones extendido que señala el escalonamiento de las mismas en función de posibles fluctuaciones violentas del precio de los alimentos. Este esquema de retensiones preveen una escala que va de los precios actuales -que rondan al rededor de 80 dólares- hasta los 600 y 750 dólares. En estos casos la retensión sería de aproximadamente del 52%.
Al parecer, con esta postura el gobierno está demostrando una visión de la realidad internacional en la que se prevee un futuro muy favorable para paises productores de alimentos como la Argentina. La verdad que detrás de todos estos tecnicismos hay mayores retensiones.
El jefe de gabinete realizó un explicación didactica de como devolverían por medio de reintegros a los pequeños productores. Recordó la excelente rentabilidad del sector desde el 2003.
Después de que el ministro Carlos Fernandez realizara los anuncios, el jefe de gabinete reprendió la actitud del campo. De alguna manera este anuncio buscaba poner al campo en una posición de extorsión frente al gobierno y hacer que esta protesta pierda popularidad.
El campo -al menos De Angelis- no recibió esto con mucha agrado. Por el contrario desmientió al jefe de gabinete y volvió a recordar la desconfianza que los productores tienen del gobierno. Ricardo Buryale de la confederación rural tuvo una postura mucho más cauta. Dijo que debían sentarse a analizar estas medidas, pero mantuvo su reserva respecto de la confianza que tienen a los reintegros. En general la respuesta del campo es de desilusión. Se especula que esto pueda traer un endurecimiento de las medidas del campo.
Al parecer en el endurecimiento de la postura del campo las demandas de este sector parecerían inconciliables. El gobierno intentó seguir un escenario muy optimista en el que las retensiones se aplacan en función a la rentabilidad de la tierra.
La presentación de Alberto Fernandez tuvo un poco de "endulazar" la situación del campo y de castigo ó reproche por la postura que está teniendo en esta protesta.
Lo que es verdad es que este es un tema muy delicado e involucra como la Argentina se integrará en el mundo en el futuro. Esto es "la gran oportunidad" de la que se habla, -a veces perdida- que tiene la Argentina frente al aumento de la demanda de alimentos.
Mientras que el gobierno intenta plantear las retensiones como una medida que defiende al pueblo y apunta a la redistribución del ingreso, el campo intenta ponerlo como una manera directa en la que el gobierno nacional les quita su dinero.
En este momento las posiciones del campo y el gobierno parecen inreducibles. En este punto queda evidente que este problema más que resolverse seguirá desarrollandose. Este conflicto pone en pausa el desarrollo del sector y el país.
La Argentina transita por un desafío de enormes dimensiones que puede llevar al país a la ruina o convertirlo en una democracia más equitativa.

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