lunes, 9 de junio de 2008

Habló Cristina Kirchner: El campo está en orden, Feliz día de la bandera.

Ayer en un anuncio del gobierno en cadena nacional se presentó un nuevo decreto del poder ejecutivo acompañado de un discurso de la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner. El anuncio leido por un locutor, una voz que acompañaba la liturgia de un acto o simulacro de un gesto de grandeza política. La voz lo anuncia desde el comienzo. Bajaron las retensiones. La retensión máxima es del 35%. Se anuncia que lo recaudado por estas retensiones estará destinado a un programa federal de redistribución social focalizado en Salud, Vivienda y Caminos.
El decreto, muy sintético y claro, baja las retensiones máximas y federaliza el dinero para que se construyan 30 hospitales y 300 centros de asistencia primaria de salud, viviendas populares y caminos rurales. El dinero de este plan de obra popular descentralizada busca la equidad territorial y geográfico
Después de este aplaudido anuncio la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner tomó la palabra y en un tono desconocido en sus discursos públicos, conciliatorio, se dirigió al pueblo.
La presidenta comenzó en modalidad didáctica presentando el escenario internacional y las circunstancias extraordinarias que vive el mundo en relación a la escacez de alimentos. En este contexto de aumento del precio internacional de los alimentos la rentabilidad de los productores argentinos esta ligada a la política de cambio que tiene el gobierno y que tiene un costo de 12. mil millones de dólares. La rentabilidad del sector se mantiene desde el 2003 por la política monetaria y por la política de susidios, especialmente a los combustibles.
La presidenta Cristina Fernandez de Kirchner hizo algo singular. Admitió haber cometido un error. Esto, hay que reconocerlo, en estas circunstancias es un acto que sorprendió a muchos, en especial aquellos que acusan de arrogante la postura de la presidenta. Es cierto que asumir un error de alguna manera implica cierta vulnerabilidad. Esta disculpa, entonada de esta manera, podría tener un valor reconciliador. Pero el error que asume la presidenta es el haber "explicado" mal las medidas. Tal vez aquí se podría decir que el error pudo haber sido no haber podido diferenciar a los pequeños y grandes productores y no haber podido negociar con ellos antes de anunciar estas medidas.
Si esto no conseguía equilibrar la balanza del lado del gobierno la presidenta enunció el objetivo final de su gobierno: la pobreza.
El plan de redistribución de la pobreza del gobierno busca luchar contra la pobreza.
A pesar de su disculpas la presidenta no podía dejar de polemizar respecto de este conflicto. La fras que conmocionó a la audiencia fue: Quedensé con todo! El gobierno y el campo está en orden, Feliz día de la bandera. Como si asumir una derrota en estas circunstancias era como negociar con los carapintadas. Este desplazamiento metafórico iguala al campo a las fuerzas armadas golpistas. Sin duda una calificación muy dura, pero el campo también ... abre ese espacio de significación.
La presidenta acusó de reaccionarios a los sectores que se alzaron contra el bienestar del pueblo.
Reaccionarios. El campo reacciona contra la distribución del ingreso. El interés de todos.
¿Como seguimos? Preguntó la presidenta para cerrar. Después de recapitular los logros de su gobierno a menos de 6 meses de haber llegado al poder desde el 10 de diciembre, hizo una última disculpa. Finalizó pidiendo perdón si su discurso ofendía a alguien.
Trabajemos en paz!
La pregunta que nos hacemos los Argentinos es ¿despúes de esto, que es lo que quiere el campo? Es probable que las retensiones del 35% todavía sea altas, pero el pedido del campo desborda las formas de la democracias y que su pedido se articula con sectores que no necesariamente serían populares.
Es curioso ver como muchos que pedían represión y mano dura a los piqueteros ahora recurre a su forma de lucha. Esta postura del campo pone en perspectiva el enfoque leninista respecto de los campesinos. Pero la democracia Argentina no procede esa manera. Aún así, mientras se habla de la oportunidad perdida de la Argentina, vemos que algunos sectores con bases populares apoyan -aunque aún no se entiende que apoyan- que la riqueza del campo argentino quede concentradas en unos pocos.
Sin duda esta es una oportunidad, pero me parece que el campo no lo puede ver.

No hay comentarios: