viernes, 25 de abril de 2014

La primera vez que escuché Suicidal Tendencies fué en División Miami

Quienes veían División Miami cuando la emitían por televisión recordarán la producción sin precedentes que tenía esta serie que caracteriza al director de cine y productor del programa Michael Mann. Además del Ferrari, la super lancha de carrera, el programa contaba con figuras invitadas como Frank Zappa y en en caso concreto, Suicidal Tendencies. En un relato Proustiano, pero al revés, en vez de buscar el recuerdo en el pasado, buscando el recuerdo en el futuro, de la primera vez que escuché Suicidal Tendencies. Como el olor de las magdalenas pero al revés, la primera vez que olí una magdalena, en esta caso, valor metafórico de escuchar Suicidal Tendencies por primera vez. Fue efectivamente un acontecimiento, algo inesperado, improbable que retornaría en el devenir de mi vida, y que llevó varios años encontrarlo. Fué casí como la escena que describe Freud como la del objeto primario. Estaba como distraído, con la tele prendida, sin prestarle demasiada atención al programa, hasta que escuché esa música. Ese sonido distorsionado, esa cadencia monótona y después esa explosión frenética. Fué como una epifanía que despertó una curiosidad que había puesto en marcha mi búsqueda -que llevó un par de años- por la fuente de esa música. Desde la primera que vez que escuché Suicidal Tendencies en División Miami pasó mucho tiempo, y como en el cuento de la senicienta, fuí buscando, con ese efímero fragmento de recuerdo hasta encontrar la fuente de aquella extraordinaria música que después se convirtió en parte importante de mi vida y apreciación estética. Y estamos hablando de una época anterior a Internet y que el acceso a los archivos era muy limitada. Desde su emisión, en 1986 ó 1987, busqué, sin más que esa referencia, ese fragménto, de la canción. En ese momento no había manera de averiguar cual era esa banda. De hecho en esa época tampoco se conseguían discos -vinilos en ésa época- o casettes. Entonces en vez de Internet teníamos la galería Bond Street o Churba para hacer nuestras búsquedas o investigaciones sobre las bandas y novedades de afuera. Estamos hablando del alfonsinismo. (No es que me quiera poner nostálgico pero necesito ubicar la situación). No tenía idea que la banda se llamaba Suicidal Tendencies. Es decir, no sabía lo que buscaba, salvo lo que había escuchado y visto en División Miami. En 1988 conocí Suicidal Tendendcies por un casette que me prestó un compañero del instituto de inglés al que asistía. No solo éramos los más grandes del curso sino que también nos gustaba el el ṕunk rock por las evidentes marcas de bandas dibujadas con birome en las carpetas y cuadernos. Hasta entonces había escuchado bandas como los Sex Pistols, los Ramones, los Dead Kennedys, pero no Suicidal Tendencies, la banda que había escuchado en División Miami. Él me prestó el casette grabado de "Join in the army" de Suicidal Tendencies. Sin duda uno de los mejores discos de Suicidal Tendencies. Escucharlo fué una revelación. Su sonido es aún actual hoy. Esta revelación me hizo fanático de la banda al instante y me hizo buscar todo el material de la banda hasta el momento, que no era mucho ya que solo tenían dos discos. Aún así me llevó un tiempo dar con "Suicidal Tendencies" Suicidal Tendencies, su primer disco, de donde proviene la canción que aprece en División Miami, y se diferencia mucho de su otro disco, "Join in the Army". Fué así como descubrí y me volví a encontrar con Suicidal Tendencies.
Podemos hacer toda un análisis sobre la estética de la escena que el programa de televisión intenta montar con la música de Suicidal Tendencies, un especie de bar punk con un bartender salido de la película Mad Max y modelos en tacos bailando música hardcore. Este montaje de la industria de la cultura popular no tiene que ver con más que esto, la posibilidad de encontrar en un retazo (como utilería) de lo que habían utilizado en la serie para crear un escenografía para montar su pequeña ficción de policías y narcotraficantes.
Esta contingencia fue la que me hizo despertar mi interés por este tipo de música y descubrir Suicidal Tendencies.
A pesar de que había pensado que había perdido para siempre esa referencia y que nunca más iba a poder encontrar a esa banda, pude hacerlo, seguir su trayectoria, y contar con una tecnología (que en su momento no existía) para ver cual de su material en el momento que quiero.
Por la tele, en División Miami, y a través de las "redes sociales" informales que creábamos por las afinidades electivas.
Una grositud del devenir

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