viernes, 4 de abril de 2014

Linchamientos: Biopolítica y Poder Constituyente

Actualidad: Linchamientos  

Linchamientos: Biopolítica y Poder Constituyente

Acabo de terminar de escribir un texto titulado "bio-lencia como sustrato vital de la soberanía" que se los puedo compartir cuando sea rechazado por el referato de una revista. En fin, el argumento de la bio-lencia (se encuentra aquí) hace una apología al poder constituyente por sobre el poder constituyente. Lo que propone toda una corriente del autonomismo italiano vinculado al pensamiento de Foucault (la bio-política) y Espinoza-Deleuze que va desde Negri y Hardt a Virno y Lazzarato.
Proponen a la multitud como sujeto político que funde una nueva soberanía a través del poder constituyente.
En este sentido la propuesta de la bio-lencia hacia refefrencia al sadismo y la pulsión de muerte como algo de un registro relacionado con la animalidad, lo que en definitiva es el soporte vital del hombre.
La bio-lencia es una fuerza que opera a nivel pulsional con dos finalidades: resistir la imposición de una forma de vida, y la preservación de la misma -vida- localizada en el cuerpo (y no como valor sagrado).
La bio-lencia implica fuerza y sadismo, pero con la finalidad de preservar la vida del cuerpo, mantener vivo al animal.
La bio-lencia se contrapone con la violencia en los argumentos que van de Benjamin (Critica a la Violencia), Hanna Arendt (Sobre la Violencia), Derrida, Carl Schmitt, (incluso Max Weber) entre otros. En estos reconocen la violencia como constitutivo de cualquier orden político. Un orden jurídico es la imposición de la forma de violencia de una clase dominante sobre una población; o en términos Foucaultinanos de biopolítica, es lo que genera un régimen disciplinario para confinar los cuerpos a los espacios establecidos por formas de conocimiento como las ciencias humanas.
La violencia es en todo sentido el sustrato en el que se funda el orden jurídico y el funcionamiento de todo estado. En términos más radicales, la incorporación el lenguaje, es una marca que establece (de forma violenta) un régimen de escritura que funda el habla (Derrida, "De la gramatología". p:139).
La cuestión de fondo es como utilizamos como sociedad, orden jurídico esa violencia, que puede ir desde el estado de bienestar a los regímenes totalitarios y los campos de concentración.
Desde el punto de vista de la excepción, principio en el que se basa la política en tanto distinción de su límite, su opuesto, aquello sobre lo que se debe operar políticamente que no puede ser realizado por el poder legislativo ni legislativo. El Estado de excepción es sobre lo que se basa la política -en un sentido bioṕolítico en tanto afecta la vida de una población sobre un territorio- en su funcionamiento en un orden jurídico (un tipo de dominación racional-legal diría Weber).
En este sentido, ya hice la distinción anteriormente, inclinándome por la multitud y el poder constituyente, sobre el orden jurídico del Estado. Esto es poder pensar la política más allá del Estado. Tener un foco en la soberanía, como algo segmentado y estratificado.
Es decir una soberanía fundada en el cuerpo y la presencia.

En resumen y para hablar de los linchamientos, pueden ser pensados como formas de sadismo, pero que en definitiva generan soberanía.

Como diría Benjamin -o como en el chiste de Woody Allen en un puede elegir entre ser Infeliz o Miserable- tenemos la violencia de un orden jurídico establecido y la violencia que implica la imposición de otro. En otras palabras cambiar la violencia sobre la que se funda el orden político establecido. Pero violencia al fin.

La posición de la multitud, identificada como el poder constituyente -en contraposición al constituido, como la forma en que persiste una soberanía- propone una alternativa política a la del Estado.

La bio-lencia es directamente una forma soberanía localizada con foco en el cuerpo que busca preservar la vida. En algún sentido es la oposición o resistencia a un orden constituido y no busca establecer ningún tipo de poder.

Para ir al caso de los linchamientos se me ocurren una serie de linchamientos en los que se manifiestan formas de soberanía popular,  de liberación de un régimen político, como manifestación de odio y supremacía racial, y justicia popular.

Pienso en el linchamiento de Mussolini dondo una multitud linchó al dictador fascista y a su esposa en el medio de la plaza pública.
En ese caso hablamos de un linchamiento que contaba con apoyo popular muy grande y en una situación de excepción total, en medio de la lucha de ocupación por dos fuerzas invasoras (las alemanas y las estado unidenses) una multitud decidió (como acto de soberanía) linchar a Mussolini y su esposa.

Otro, aunque no linchamiento, pero claramente clasifica en el tipo, son las decapitaciones de la revolución francesa. Está claro que la decapitación, las de la revolución francesa, en su dispositivo e intermediación, pierde mucho del carácter espontáneo de las multitudes. Sin embargo la revolución francesa y el jacobinismo establecieron un principio de establecimiento de la soberanía a través de la violencia revolucionaria.
En este sentido la revolución francesa -aunque de forma mas "sofisticada"- implemento una forma de violencia popular en la guillotina.

Pero también pienso en los linchamientos de negros en el sur de los Estados Unidos. El Ku Klux Klan y su actividad de linchamiento y aterrorizar (terrorismo) a las poblaciones negras. El linchamiento y ahorcamiento fueron prácticas tan sostenidas hasta entrado en siglo XX que sobra los materiales y testimonios fotográficos.

Podríamos pensar lo mismo con los judíos en la Alemania nazi. La noche de los cristales rotos en 1938. Estamos hablando de la violencia anterior a la de los campos de exterminio. Cuando la violencia estaba en manos de la multitud más que el Estado.

El planteo de estos casos -tamizados por la reflexión de la violencia que podemos encontrar desde Benjamin a Arendt- de como se manifiesta y utiliza para el establecimiento de una soberanía.

En algún lugar -y aquí entra mi tesis sobre la bio-lencia- siempre estamos frente a un poder que controla nuestra vidas (biopoder) y la política Estatal no logra dar una respuesta política a las demandas de soberanía de un pueblo. Tomá! Chupala, así nomás: El Estado no logra por la política brindarle soberanía a un pueblo en tanto un conjunto de multitudes.
Pero no hablo de la Argentina, hablo del Estado, hablo de la post-hegemonía (que lo dejamos para otro post) .

En algún punto estoy a favor de ciertas formas de soberanía popular espontáneas y que usen algún tipo de fuerza.

Acá lo que me preocupa es que se de justamente con lo pobres. Por que acá no vi que lincharan a nadie que fuera un perejil. Vi el linchamiento de ladronjuelos, en algunos casos, se podría considerar delincuencia, pero no vi que lincharan a nadie que haya hecho algo terriblemente grave ni que fuera responsable o esté involucrado con la otra violencia.

La pregunta es ¿Porque no linchan a juez? Sería mucho más efectivo que linchar a un montón de delincuentes o perejil incauto que trata de robarle algo a alguien en la calle.
Digo, la demanda por soberanía debería venir por otro lado.

Pero no podemos de llamarnos la atención a las formas concretas de este fenómeno. Creo que son formas de violencia no solo contra la delincuencia, sino también con la pobreza y aunque los delitos (o la seguridad) son una preocupación importante, esas emociones y pulsiones sádicas están siendo mal dirigidas.

En este sentido no estoy en contra de las manifestaciones espontáneas y populares y de las multitudes de ejercer algún tipo de violencia para establecer algún tipo de soberanía.

No me parece que la forma popular de establecer la pena de muerte inmediata a cualquier ladronzuelo genera una soberanía que pueda considerarse menos que triste.
Por otro lado, dirigir ese sadismo al poder judicial, me parece otra cosa. No estoy diciendo quemar tribunales ... aunque ... que la forma de la multitud la establezca soberanamente.

Deberíamos utilizar nuestra violencia de forma más productiva y que nos permita establecer algo más que su propia realización.

Los dejo con una reflexión final de los Dead Kennedys, 

Linchemos al propietario:

El propietario aquí para visitar
hay explosiones discoteca abajo
Sez, "estoy duplicando la renta
Cos condenó la construcción
Vas a ayudarme a comprar el Ayuntamiento "

Pero podemos, usted sabe que puede
Pero podemos, usted sabe que puede
Vamos a linchar al hombre dueño

Yo les digo 'la llave del agua'
Yo les digo 'se convierten en el "calor
Me dice que "todo lo que siempre hacen es quejarse"
Entonces buscan el lugar cuando no estoy aquí

Pero podemos, usted sabe que puede
Vamos a linchar al propietario
Vamos a linchar al propietario
Vamos a linchar al hombre dueño

Hay ratas chewin 'hasta la cocina
Las cucarachas hasta las rodillas
Encender el horno, huele a Dachau, sí
Hasta que la lluvia se cuela por el techo

Pero podemos, usted sabe que puede
Vamos a linchar al hombre dueño


 

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