martes, 28 de octubre de 2014

Fugazi - Instrument - El Documental

Fugazi -ya una banda de culto al estar relacionada con una de las primeras bandas de harcore de la escena de Washington DC- en uno de sus profundos viajes exploratorios que es la producci[on de cada uno de sus discos, documentó en un film ese proceso. Instrument es la película que documenta la creación de un disco que está concecido como una obra de arte en sentido amplio, como un acontecimiento, que dejará una marca de la posibilidad de que suceda lo imposible. Fugazi es una banda que se ha mantenido independiente del circuito comercial y discográfico de forma más enérgica. Una banda con principios muy definidos. No dan entrevistas a revistas que hagan anuncios para las tabacaleras. Una banda comprometida con sus ideales y su a forma de hacer música sujeta a ninguna regla sino la intuición y el impulso creador de grupo, la energía creativa de un grupo de gente. Un documental denso y profundo como la música de Fugazi. Como cualquier gran obra de arte, la música de Fugazi no es accesible con facilidad. Instrument muestra el mundo y el método rústico de creación de una gran banda que no se encuentra sujeta a los canones de la industria discográfica y del capitalismo en general.
Ver Reseña de Fugazi "Instrument" en Super Music Index

jueves, 23 de octubre de 2014

Series de televisión sobre la ciencia moderna

Tal vez inspirados en el éxito de la serie Mad Men los estudios salieron a producir sus propias versiones de series de época que funcionaran (por decirlo de alguna manera) como genealogías del presente. Esto es series de época que trataran temas polémicos que no se podrían abordar en la actualidad por lo comprometidos que estamos con el fenómeno mientras que desde un pasado cercano, pero lo sufuciente distante, para tratar cuestiones como el racismo, el sexismo, discriminación y otras cosas que nos parecen hoy inaceptables, pero que tienen sus causas y raices en esas épocas históricas.
En esa corriente de series históricas -de época- y testimoniales sobre acontecimientos del siglo XX podemos encontrar tres series que abordan la cuestión de la ciencia.
Esas tres series son, Masters of Sex, Manhattan y The Knick. Con temas y abordajes diversos, así como estilos de producción diferentes, estas series, a partir de hechos historicos verdaderos que tienen como protagonista un acontecimiento científico, estas  series nos permiten interrogarnos sobre el recorrido que hemos realizado y las lecciones que hemos o no aprendido respecto del conocimiento.

Masters of Sex, producida por Showtime relata la historia del informe de Masters y Johnson, dos científicos dedicados a investigar la sexualidad en los años 50. Una producción cinematográfica protagonizada por Michael Sheen (interpretando a Masters), Lizzy Caplan (interpretando a Johnson), que logra recrear la atmósfera represiva de los años 50 contextualizando la proeza de arriesgarse a abordar estos temas aún polémicos.
La problemática intenta mostrar cuanto se ignora aún sobre la sexualidad humana y la gran resistencia de las instituciones como del público en general a enfrentar estas cuestiones.
Desde el punto de vista cinematográfico puede tener muchos momentos conyugales. Es en alguna manera la historia de una pareja. En este sentido la mirada del sexo es principalmente sobre el sexo heterosexual y marital, algo accesible al gran público. Además del polémico contenido sexual la serie aborda cuestiones de metodología científica que nos permiten cuestionarnos sobre las condiciones del saber sobre campos como el de la sexualidad.
Una gran muestra cinematográfica sobre la labor científica.

Manhattan es una intento por introducir elementos de Braking Bad en una historia basada en un hecho verídico, la creación de la bomba atómica. Manhattan está situada en el proyecto secreto desarrollado por los Estados Unidos en 1943 durante la guerra para producir la bomba atómica. Esta serie está protagonizada por científicos ambiciosos y despiadados, dispuestos a todo para alcanzar uno de lo más importantes logros científicos del siglo y además ganar la guerra. Manhattan tiene un atractivo extra a la cuestión histórica al poner al descubierto los circuitos y estructuras subyacentes en las instituciones y campos académicos y plantear una trama de un hombre como Walter White dispuesto a todo para lograr su objetivo.
John Benjamin Hickey interpreta al Dr. Frank Winter encargado a uno de los equipos del proyecto Manhattan. Un hombre que conoce los horrores de la guerra y está dispuesto a todo para ponerle fin.

The Knick es una super-producción de HBO dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por Clive Owen. Una gran apuesta por una serie muy oscura y escabrosa ambientada en 1900 y presentando, aunque focalizado en la medicina, un espectro muy ámplio de los impactos de la nueva vida moderna. Una serie que tiene como principio una gran fé en el progreso científico del saber y la tecnología. Un momento de alta racionalización de los procesos sociales como la medicina que resiste en los placeres la forma estructuradora de la burocracia. Una producción de una calidad impecable. Escenas sumamente gráficas que logran transmitir la crueldad de muchos procedimientos médicos de comienzos de siglo XX, un momento de grandes descubrimientos en este campo. Aunque centado en el tema médico, en el hospital knickerbocker -The Knick en su versión diminutiva- realiza una crítica a la sociedad aristocrática de Nueva York de comienzos del siglo XX y el racismo.
Como el Dr. House, el protagonista de The Knick, el Dr. John W. Thackery también es adicto a las drogas, a la cocaína que se administra de manera intravenosa.
Una historia con muchos momentos sórdidos que muestran los duros comienzos de nuestra modernidad.
Sin duda una de las mejores producciones televisivas del año que promete tener continuidad.

The Knick, Manhattan y Masters of sex son series de televisión sobre temas interesantes y problemáticas complejas. En este caso tienen en común la ciencia y el conocimiento como problemática.
Televisión para pensar y entretenerse

Manifiesto del pensamiento sádico.

Nosotros, los forzados.
Manifiesto del pensamiento sádico.

Un esfuerzo más es una demanda de amor donde, como se nos ha mostrado, se cuela la causa del deseo. Y nosotros, los forzados, queremos serle fiel a la piel sincera de éste. Que el refuerzo de nuestra causa no sea otra que la misma causa del deseo, esto es por lo que no nos permitimos no ceder en él. Porque este deseo descarado es y debe ser el tambor de nuestro pensamiento, el contragolpe de nuestra política.
Que se acaben todas las apuestas, hay una fuerza invencible, cósmica que nos reclama fidelidad sobre la que nada hay que apostar. Estamos cansados de que no sea escuchada, de que no sea escrita. A los apologetas de la introducción, el desarrollo y la conclusión, les oponemos una gramática de la carcajada y del látigo. ¿Quién nos legitima? Nosotros, judíos-alemanes, latinos afrancesados, troskos con humor, peronistas con abdominales. Estamos cansados de pagar los platos rotos de la casta académica y sus pies de página, y cansados del aura de la clase ensayística de los nombres inmaculados. Queremos ahora, ya, pensar una cumbia académica, que ruede por las autovías del sur con axiomas matemáticos, rizomas eléctricos y genealogías milenarias. Es momento de llevar las barricadas al gélido horizonte del paper y sofocarlo, momento de ser el mayo del `68, ser el ’83, el ’85, el 2001, el 2003, el 2009. Es tiempo, ahora, ya, de forzar todos los mayos de la historia y hacer un nuevo calendario, uno de puros mayos. Es momento de hacer del sol de mayo nuestra escritura, aquí y ahora. ¿Quién nos pide más? ¿De dónde viene esa fuerza que nos refuerza en nuestro esfuerzo? Viene, como todo lo que viene, del pasado irredento que abre el futuro de nuestros presentes. Somos, y allí nuestra ontología, la política, la relación infinita y dolorosa con el Otro. El Otro que nos obliga y nos conmina, en un mismo movimiento, a la ley y a la institución. Somos la ley del deseo, infinito, la pregunta que bordea al Yo del Otro, la pregunta que desfila por el abismo del autismo pero también de la heterogeneidad. Nosotros, los forzados, somos lo imposible y su institución.   
Decimos a coro: no hay coreografía sin dirección, ni tampoco director sin coreutas. Pero con las tensiones, con las complejidades, con los pliegues no nos alcanza. Queremos más, más forzamiento, más torsión, más distorsión. Queremos ser el paradigma de la subjetividad, aquella que se hace y deshace entre las formas de la ley que nos bordan y desbordan en un movimiento infinito, el del deseo. Queremos un nuevo cierre, pero un cierre roto, que cerrando el abrigo hacia arriba lo abra por debajo. Nuestra tarea es el infinito y la chicha con limonada.
Latinos en Miami, becarios en Europa, ontologías cordobesas, peronismos transnacionales son nuestras armas para seguir combatiendo al Capital. Contra el mercado destituyente, nuestro látigo es volver a pensar en Estado(s), en los más diversos estados de los Estados sin ser Estado-céntricos ni Estado-escépticos ni Estado-condescendientes. Nos queremos como Estado-pensantes. Pero no hay allí una pura expresión de una voluntad popular mayor, ni tampoco una mera representación autónoma. Nuestro Estado es y será performático y representativo, una nueva geografía que abrazará al cosmos entero, una escena de múltiples escenarios. Nuestros derechos están formados con las promesas de los hechos, pero también nuestras calamidades, por eso nos forzamos a pensar, a agotar todas las posibilidades del pensamiento infinito, tarea imposible de por sí, del pensamiento contra el Capital y por la emancipación situada en esa Latinoamérica transversal que baila y lucha en todos lados. Y que lucha contra esa Latinoamérica de zapatos náuticos y precios internacionales. Contra ella, y sólo contra ella es posible el Estado y la ley que tanguea en el deseo. Contra su travestimento plural y tolerante, contra su sacralización de la vida y de los cuerpos, contra su vals de alteridades que no interpelan. Porque asumimos que el otro no enfunda el paraíso ni tampoco el infierno, sino lo único que nos interesa: la política. Y nosotros, los forzados, pensamos políticamente el pensamiento de la política y la política del pensamiento.
Podrán acusarnos de almas bellas, a ellos les decimos: sí, almas bellas que imitan la belleza de los bailes populares; podrán acusarnos de barroquismo conceptual, a ellos les decimos: sí, conceptos barrocos que imitan el barroquismo villero que violenta todas las hermenéuticas; podrán acusarnos de sublimes ejemplos del puro pensamiento sin acción, a ellos les decimos: sí, pensamiento que abre la sublime acción de pensar en común.
Somos los forzados a pensar, pero a pensar como los topos del pensamiento, en sus baches, en sus intersticios, en sus contradicciones, en y contra sus tradiciones. Nos manifestamos como los herederos del desastre y de la potencia, sin ceder a uno ni a la otra, nombramos eso que ahí se cuece como pensamiento político o como la política del pensamiento. No nos interesa el desierto, sino sus detalles. Sostenemos el martillo en una mano y en la otra el meteorito que nos destruirá.
Hay que acabar de una vez por todas con las dicotomías, esa es nuestra máxima. Con la dicotomía pensamiento o escritura que nos esteriliza, con la dicotomía pulsión o ley que nos emboba, con la dicotomía plebeyo o intelectual que nos aburre. Somos la plebe que piensa con subsidios del Estado, y sin remordimientos bien pensantes por eso. Queremos dejar de ser filósofos susurradores para ser pensadores del grito y del silencio, del borde de las letras, de las imágenes cargadas de energías tan pero tan poco humanas que nos implican en el infinito inhumano. Somos los púgiles que se escuchan oreja a oreja mientras se hablan del puño al mentón, esa es nuestra única intimidad con lo otro. No nos interesa ya la llamada del ser sino el golpe del otro. Somos los hijos pródigos de Sade y su panfletario. No nos volvemos sobre nosotros, sino sobre lo que nos sobra, lo que nos desobra, sobre el plus que nos fuerza en cada centímetro de nuestros órganos ya incorpóreos.    
Mecemos la reflexión en nuestros sillones, sí, pero sádicamente. Nuestro sillón es la víctima absoluta. Sádicos de pensamiento, nos forzamos una y otra vez a esa tarea infinita, la de pensar en el deseo. Y aquí, ahora, sólo seremos los abogados de esta tarea, un manifiesto de nosotros mismos.

Ver películas y series de televisión gratis en Internet

En los últimos años la gran promesa de la red abierta, el acceso a la información y el conocimineto libre encontró su gran obstáculo en las demandas de la industria del entretenimiento. Esto se supo notar en los ataques (juicios) contra The Pirate Bay así como el cierre y el encarcelamiento del dueño de Megaupload entre otros acontecimientos. Las nuevas políticas de la DMCA tuvieron un efecto sobre el libre acceso a la información que circula por la red haciendo que muchos sitios que ofrecían películas para ver gratis por internet tuvieran que darse de baja. Esto hizo migrar parte del público a servicios pago para ver películas en Internet como Netflix, o Youtube para el caso de material gratuito. Buenas nuevas alternativas para ver películas gratis en Internet, en especial estrenos, son una serie de sitios del Partido Pirata Alemán que suelen publicar sus dominios como movie2k y distintas terminaciones. Estos sitios son muchos, a veces caen, a veces vuelven, pero tienen el mejor y más completo catálogo de películas. La mayoría están en idioma original y con subtitulos en inglés y algunas películas en castellano. Actualizan las versiones a medida que consiguen mejores copias de la misma película. Movie2k es probablemente el mejor sitio para ver películas en Internet. Otro sitio español hecho por entusiastas de Linux es Gnula.nu. Gnula tiene una gran selección inclusive estrenos. Las películas por lo general están en espeñal y también se pueden conseguir en idioma original y subtítulos. Este sitio no solo brinda películas para ver en Internet sino que también anuncian próximos estrenos. A diferencia de de Movie2k, GNULA tiene una selección -aunque muy completo- más orientado al gusto latino. Para ver series de televisión también se puede contar con estos dos sitios. Existen varios sistios para ver programas y series de televisión en Internet Gratis. Desde los más legítimos como Sidereel, a más improvisados como Watchtvlinks hasta tal vez el mejor, Watchseries. En estos sitios se puede encontrar practicamente todos los capítulos de todas las series y la calidad generalmente es muy buena. En estos momentos de tanta vigilancia se debe compartir y difundir con cierta discreción estos sitios para mantener en línea sus servicios.

Buenos Aires Hardcore: Una pequeña historia de un gran movimiento

En entradas anteriores publicamos American Hardcore el documental sobre los inicios del movimiento y genero músical norteamericano devenido del punk inglés. El movimiento de punk hardcore, un tipo de música de protesta marginal que se desarrolló a partir de los años 80 en Estados Unidos, tuvo su llegada e influencia en la escena local que supo dar grandes bandas legendarias, muchas de las que pasaron al olvido, se volvieron leyendas y aún sobreviven exitosamente haciendo rock. En la década del 90 durante la arremetida globalizadora y neoliberal esta forma singular de manifestar el descontento y rebeldía adolescente del hardcore encontró asidero en los rincones de la recóndida América del Sur. Buenos Aires Hardcore Punk es un decumental que relata la historia del surgimiento y desarrollo de ese movimiento en la Argentina. La forma que tomó la lectura local de ese movimiento originado en los Estados Unidos y la forma singular que adoptó en las bandas, "tribus" (palabra tan de moda para definir grupos urbanos) argentinas. Un acontecimiento que adoptó una vida propia pero se mantuvo dentro de un estilo y algunos principios de filosofía de vida. En otras palabras una forma de discurso o activismo (como forma de vida) político alternativo que se atrvió a pensar un construir una comunidad con sus propias reglas. Una historia apasionante de un acontecimiento que no se puede entender en términos de cantidad sino de cualidad, como una experiencia de cultura alternartiva, una búsqueda de identidad y un legado de música que hoy sigue vivo en nuestro rock. Buenos Aires Hardcore punk es un documental que para sus pretensiones está muy bien realizado. Tiene un gran valor testimonial que cuenta una historia en la que pocos están interesados y cuenta una de las formas de resistencia al neoliberalismo en la Argentina en los años 90. Un fenómeno claro de esta época. Posibilitado por la convertibilidad y la posibilidad de conocer y acceder a los discos y espectáculas de muchas bandas norteamericanas que nunca tuvieron una proyección internacional pero fueron impulsadas por la globalización. Otro documental argentino que intenta rescatar la memoria de los acontecimientos que sucedieron en los 90. Una producción realizada con humildad pero que logra un buen producto final. Un capítulo minúsculo de la historia argentina que dejó una marca en nuestro rock.