sábado, 10 de enero de 2015

El mundo necesita un nuevo supervillano

Estuve mirando algunas tapas de Charlie Hebdo, Algunas me parecieron provocadoras otras ofensivas. Como una estrategia de ocultar, camuflando, la crítica y la parodia con el racismo.
Esto solo  puede evidenciar una muestra del racismo anti-islámico [seguro también anti-judío, que los modales y la conveniencia saben disimular] de la sociedad francesas.
Existe un salto muy grande entre esta situación y el acto de violencia cometido contra la redacción de Charlie Hebdo. No digo que la tolerancia deba ser el garante de la libertad de expresión. Si la libertad de expresión es genuina, también lo deberían ser la ofensa, el enojo, y la indignación. Esas expresiones también deberían ser libres.
Ahora, frente a este situación de violencia nos queda intentar ser fieles al acontecimiento, que por más simple y brutal que aparece provoca inquietudes e interrogantes.
Este ataque no resultó de un acto irracional e incontenible de ira, sino de una fría planificación y premeditación.
Cambiando el tono ¿En que estaban pensando estos sujetos? Porque si su intención era herir, mutilar o destruir a Chalie Hebdo y reivindicar su causa, consiguieron todo lo contrario.
Este miércoles la revista sacará una tirada de un millón de ejemplares (frente a sus usuales 40 mil), y además hicieron de esta publicación un mártir, término muy valorado por los yihadistas.
La intolerancia y racismo francés no es un tema para banalizar. Pero las consecuencias de una radicalización fundamentalista en Europa y Estados Unidos -huérfanos de enemigos tras la caída de la Unión Soviética- me resulta una gran preocupación.
La asimetría de las fuerzas en conflicto, lejos de la "deterrence" (la aseguración de la destrucción mutua basada en la paridad nuclear) que mantuvo a la guerra fría, "fría"; carece de dispositivo disuasivo para que la guerra no sea "caliente".
Para ser fiel al acontecimiento no hay que quedarse con los "hechos" -como si una foto en el diario y una gacetilla oficial plagiada de gusto por los medios- nos puedan mostrar los hechos; sino con las consecuencias, los perjudicados y los beneficiados por este acontecimiento. Como si lo que pasó recientemente hubiera finalizado ayer y esa fue toda su extensión. Lo que pasó "está sucediendo" y está lejos de llegar a su desenlace.
La verdad, no se porque estar enojado y porque ponerme triste. Lo único que puedo expresa miedo y mucha incertidumbre

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